06/01/2026
02:33 AM

E-mail y air mail

Los niños de hoy con seguridad saben qué es un e-mail, pero difícilmente conocerán lo que significa que una carta vaya por air mail, o correo aéreo; tampoco se enterarán de las normas de correo, como 'no doblar, lleva fotos' y no conocerán la alegría que producía el cartero al tocar la puerta y presentir que llegaba la carta de la persona esperada. Sin duda hay muchas cosas de las que será privada esta generación de jóvenes dependientes del iPod, el MP3 y el e-mail, revoluciones tecnológicas que de por sí representan un gran avance para todos, pero que lamentablemente están minando un hábito no muy arraigado entre los hondureños: la lectura. Esto es más grave si lo vemos en proporción a un 20% de la población que no sabe leer ni escribir. ¿Cómo escribirán, pensarán o cantarán si no saben leer ni escribir?, decía Alejandro Magno cuando llegó a conquistar Babilonia.

    Los niños de hoy con seguridad saben qué es un e-mail, pero difícilmente conocerán lo que significa que una carta vaya por air mail, o correo aéreo; tampoco se enterarán de las normas de correo, como 'no doblar, lleva fotos' y no conocerán la alegría que producía el cartero al tocar la puerta y presentir que llegaba la carta de la persona esperada. Sin duda hay muchas cosas de las que será privada esta generación de jóvenes dependientes del iPod, el MP3 y el e-mail, revoluciones tecnológicas que de por sí representan un gran avance para todos, pero que lamentablemente están minando un hábito no muy arraigado entre los hondureños: la lectura. Esto es más grave si lo vemos en proporción a un 20% de la población que no sabe leer ni escribir. ¿Cómo escribirán, pensarán o cantarán si no saben leer ni escribir?, decía Alejandro Magno cuando llegó a conquistar Babilonia.

    En la actualidad hay un cibercafé en cada esquina de las principales ciudades de Honduras y el acceso a internet se va democratizando, creando nuevas dependencias y problemas como los cibernautas y los cibercriminales; también es cierto que está llevando desarrollo y conocimiento a miles de hondureños de tierra adentro. El Consejo Hondureño de Ciencia y Tecnología, Cohcit, inició en 2004 un proyecto para llevar a más de un millón de hondureños el acceso a la tecnología y al internet, instalando dicha tecnología en 400 comunidades de las más necesitadas de Honduras. Con toda esta avalancha de tecnología, podría parecer un sueño en un país pobre como el nuestro, pero lo cierto es que ahora no hay un hondureño sin teléfono celular y no cualquier teléfono, si usted lo examina se dará cuenta de que es más fino y sofisticado el de su empleada doméstica que el suyo. Sin embargo, además de hacer morir la ignorancia, por lo cual nos regocijamos, también está produciéndole una muerte lenta al correo tradicional, que todavía usa las mulas de antaño para trasladar una carta de una ciudad a otra y, en cuestión de entrega, van como por el año 1970. En esta evolución tecnológica, posiblemente ya es tiempo de que el correo se modernice e instale en sus oficinas la tecnología necesaria para que la gente pueda navegar sin problemas por la carretera de la información y envíe y reenvíe cartas sin usar papel. Una utopía hace sólo 20 años, pero así de rápido hemos evolucionado y si no nos ponemos a tono con esta evolución, nos pasará lo mismo que a los dinosaurios: desapareceremos.