Este próximo domingo 28 de noviembre se realizan las elecciones generales en Honduras y la sociedad nacional e internacional esperan un proceso democrático limpio y una fiesta cívica de paz que el pueblo merece.

A 23 días de las elecciones generales de donde saldrá la persona ganadora para dirigir el país, donde una dama, Xiomara Castro, del Partido Libertad y Refundación reforzado con otros partidos, tiene a dos más importantes contendores, el candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura, y del Partido Liberal a Yani Rosenthal.

Castro por tercera vez consecutiva busca llegar a la Casa Presidencial, Asfura piensa dejar de ser alcalde capitalino para llegar a ser presidente de la nación, mientras Rosenthal por vez primera busca esa ansiada posición.

Los nacionalistas con la ventaja que están en el poder y el presupuesto de esas campañas salen de las arcas del Gobierno y que por señalados que estén de tantos actos de corrupción están unidos.

Los liberales con la desventaja que dejaron de ser el partido más grande desde el domingo 28 de junio que fueron los principales autores del golpe de Estado y pasaron a ser la tercera fuerza política.

Libre, con la ventaja que desde su creación en el año 2011 ha resultado ser un partido popular y competitivo. Además, el adagio dice que la tercera es la vencida y doña Xiomara es una auténtica lideresa digna y perseverante.

Pero la desventaja histórica reciente es que los liberales son la facción conservadora y los de Libre la progresista. Pero al final ambos son un partido dividido.

De esa división los beneficiados han sido los cachurecos, que utilizaron a los liberales golpistas que son los aliados de que esa dictadura azul lleve 12 años en el poder en un país llamado Honduras.