La noticia, a través del chat del Club Rotario Tegucigalpa Sur, nos sumió a todos en una gran consternación. Eduardo Facussé escribió: “Me acaban de informar que Plutarco falleció hace poco. Estoy muy dolido”. Las reacciones congestionaron esa comunicación. “Qué gran pesar embarga mi corazón, hemos perdido un gran amigo, pero Honduras pierde uno de sus mejores hijos”, escribió Emilio Aguirre. Esas palabras resumían el sentimiento de todos los que fuimos compañeros rotarios de Pluto, como cariñosamente le llamábamos en nuestro club.

Pluto Castellanos fue fundador - junto con Guayo Facussé y otros distinguidos ciudadanos- del Club Rotario Tegucigalpa Sur. Cuando yo ingresé al club en 1984 recuerdo que él me dio la bienvenida. Desde ese momento y con el transcurso de los años, aprendí, como todos, a admirar y querer a Pluto. Él era siempre cordial y sonreía con mucha facilidad. De su espíritu de servicio todos tenemos infinidad de ejemplos que contar. Como orador, con esa sencilla elocuencia que tenía, nos habló sobre lo que escribió en sus libros: “Buscando raíces a través de la historia de la medicina” y “Buscando raíces de la hamaca al consultorio”, además de muchas otras charlas inolvidables.

Se graduó como médico y cirujano en la Unah. Cursó luego su especialidad en Medicina Interna en Boston y una subespecialidad en Ohio. Fue jefe del departamento de Medicina y Unidad de Nefrología y Diálisis del IHSS, donde impulsó los primeros trasplantes de riñón. Fue también ministro de Salud y ahí impulsó la construcción del hospital María. Como rotario fue presidente del club, y ahí impulsó los proyectos de servicio a los más necesitados.

Plutarco ha partido a la eternidad. En sus 82 años tuvo grandes logros y siempre sirvió con agrado en cada oportunidad que tuvo. Los medios han brindado extensamente la noticia de su partida.

Para su esposa Diane y para sus hijos Plutarco, Ana Lía, Salomé, Adolfo, Alejandro y Juan Miguel, nuestro cariño rotario. Pluto está ahora en la presencia de Dios.

LO NEGATIVO: Hoy no hay nada negativo que comentar.

LO POSITIVO: El gran ejemplo que nos legó Pluto, nuestro inolvidable compañero rotario.

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