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Otras tareas de la Alcaldía del DC

  • 25 abril 2023 /

Tras varios años de verdadero abandono y corroída por la corrupción, la ciudad capital de Honduras se enfrenta a innumerables y mayúsculos problemas cuya solución requiere muchos recursos y una verdadera vocación de amor por la antañona Tegucigalpa.

El alcalde Asfura hizo muchas obras con la pretensión de modernizar la ciudad y lo logró en parte. ¿Por qué lo afirmo? Sencillamente porque para el alcalde Asfura lo prioritario eran los automóviles y no las personas. Por esa razón dejó muchas calles sin aceras para los peatones para ampliar el paso de los carros. Pero además, hizo obras como los redondeles de Diunsa y en las cercanías del hotel Clarion que se han convertido en un verdadero calvario para los automovilistas porque se construyeron de manera técnicamente inadecuada y porque los conductores no fueron instruidos, ni por la Policía ni por la Alcaldía Municipal para su adecuado uso. Además, como no tenía una planificación hacia una obra y luego la deshacía sin importar el gran desperdicio de recursos.

En el redondel de Diunsa, los conductores tienen carriles exclusivos para girar a la derecha libremente, pero el alcalde, por quejas de quienes no tienen noción, mandó a quitar las boyas que indicaban que es prohibido entrar al redondel por esas calles que tienen, además, un rótulo que indica que son exclusivas para girar a la derecha. Para hacer entender a testarudos ahora quizá sea necesario hacer muros para impedir el paso.

En Las Colinas para entrar al redondel hay dos carriles de acceso: el de la derecha para circular por el carril externo y el de la izquierda para circular por el carril interno. Pero todos usan el carril derecho para ingresar al carril interno e ir recto mediante la maniobra prohibida en las carreteras de cortar curvas.

Por otra parte, los conductores nos saben que en el redondel cada conductor tiene la preferencia en su carril y para pasar de uno a otro es necesario hacerlo con precaución.

Por otra parte, debido al alto tránsito, sobre todo en las horas pico, esos redondeles se convierten en un atasco que dura horas. Eso se resolvería si el alcalde Asfura hubiera hecho un carril elevado transversal a la vía principal: así este carril permitiría ir directamente de Las Colinas al Banco Atlántida y viceversa, y en el redondel cercano al Clarión los autos que van y vienen de la Kennedy a Tegucigalpa y en sentido contrario no tendrían que pasar por el redondel, pues ahí solo ingresarían los autos que necesitan virar a la izquierda. La construcción de esos puentes es urgente. Así están hechos los redondeles en Panamá.

He escuchado al alcalde actual que va a abandonar el Transbus. Esto me parece una ofensa a los contribuyentes porque tal obra significó una enorme inversión de los recursos aportados por el pueblo. Ese Trans debe ponerse a funcionar y de preferencia mediante la constitución de una empresa municipal como primer paso para municipalizar todo el transporte urbano y así salir de la mafia que ahora lo controla. Por ahora hay que comenzar con que el pasaje en el transporte urbano debe pagarse con boletos emitidos por la alcaldía para mejor control tributario.

La alcaldía debe restituir las paradas obligatorias de los buses y hacer entrar en razón y obediencia a los choferes para que no se estacionen en donde les venga en gana obstaculizando el adecuado flujo de los vehículos. Los taxistas deben tener estrictamente prohibido el estacionarse en las paradas de buses. Falta también, señalizar las calles y nominarlas, sin alterar la tradicional nomenclatura al antojo, como han hecho en Las Colinas en donde cambiaron los números a las calles; al mismo tiempo es preciso marcar los pasos peatonales y colocar, en algunos lugares semáforos con tiempo para el cruce de los peatones. Señalizar la dirección de cada vía y establecer como límite de velocidad en la ciudad 50 km/hora en los bulevares y 30 en las calles en una sola dirección o con dos carriles uno de ida y otro de vuelta.

Todo en beneficio de los capitalinos y de quienes nos visitan.

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