“El orden es la cordura de la mente, la salud del cuerpo, la paz de la ciudad, la seguridad del estado”: Eliza Cook.

El orden es un valor de cada ser humano y es fundamento de otros valores, se define como la disposición de las cosas de acuerdo con un plan; cuando se establece facilita la productividad. El primer orden que los griegos encontraron fue el orden natural; Platón, filósofo griego, clasificó tres órdenes: uno donde reina el caos es cuando la materia se mueve sin objetivo y en el vacío formada por átomos.

El orden inmutable constituido por el mundo universal, ideas eternas y el orden material el cual es engañoso y circunstancial.

Una sociedad, familia, no garantiza la paz y seguridad si no existe el orden.

Si se quiere vivir en luz y orden se debe eliminar todo lo que no se necesita, una atmósfera de pureza y limpieza, establecer prioridades la cual genera beneficios como estar motivado, reduce el estrés y la ansiedad”.

Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”, Génesis 1:2 RVR60. En la salud, finanzas, relaciones, sociedad se puede evidenciar el desorden y no hay resultados.

El verdadero cansancio existe cuando se trabaja y no se ven los frutos esperados.

Dios mismo separó la luz de las tinieblas, separó la tierra de los mares; Dios nunca habló al desorden para generar vida, siempre habló a lo que había ordenado, Dios no le habló a un pantano, sino a las aguas y estas produjeron peces, le habló a la tierra y esta produjo la vegetación, el orden establece una atmósfera de posibilidades y hasta milagros, no se puede seguir como los bueyes en los antiguos molinos que aunque están en movimiento nunca avanzan es tiempo de salir de la oscuridad.