Cuentan que se encontraron en una ocasión la mosca, la abeja y la oruga. La mosca percibió la verdad como un mundo lleno de excretas y suciedad, en tanto que la abeja expresó la de ella llena de flores repletas de un delicioso néctar. Pero ambas que podían volar, sintieron lástima por la oruga que se arrastraba trabajosamente por sus pequeñas patas. Pronto observaron, sin embargo, que se convertía en crisálida encerrándose en sí misma, y más tarde surgía como ¡una maravillosa mariposa de alasmulticolores, que ahora podía volar también!
Claro que es un relato fantasioso, pero usted y yo sabemos que hay una gran similitud en como los seres humanos se comportan. Hay desgraciadamente mucha gente mosca, que solo percibe faltas ysuciedad en la actuación de los que no piensen como ellos. Afortunadamente también hay gente abeja que, con objetividad, percibe que hay actualmente tanto gente que está actuando hacia logros importantes, reconociendo también los logros que en el pasado se hayan producido también.
Pero lo que solo está reservado a los espíritus realmente grandes, es poder visualizar en esos que ahora se arrastran como orugas quizá entre la timidez y la baja autoestima, transformarse y sacar su potencialidad pudiendo literalmente volar con la adquirida seguridad rumbo al éxito.
Los expertos nos dicen que nunca vemos las cosas cómo son, sino como somos. De ahí que las “percepciones de la realidad” sean tan diferentes de uno a otro, Tal como como la mosca y la abeja lo demuestran. Lo importante nos aseguran, es lo que conseguimos finalmente. El mosca conseguirá ver más suciedad y más excretas. En tanto que la abeja encontrará más flores y más néctar en ellas. Y las orugas que se arrastran, podrán transformarse, y volar al éxito.
Una caricatura en la que hay un número 6 muy grande, es visto por dos personas, uno de cada lado, así que mientras uno percibe el 6, el otro percibe el 9. Y esos mismos expertos nos aseguran que ambos tendrán razón, percibiendo su realidad desde el lugar en que “consiguen su información”.
LO NEGATIVO: Cerrarnos a que tenemos la razón, basados tan solo en la información que recibamos.
LO POSITIVO: Buscar información que permita tener la percepción de la verdad más correcta posible.