En días anteriores se desató una tormenta mediática por el anuncio del mejor jugador del mundo y quien ha marcado un antes y un después en el fútbol tras despedirse de su casa materna deportiva; Lionel Messi se desligó del Fútbol Club Barcelona después de haber liderado la época de más gloria deportiva para el equipo catalán.
Las redes sociales bullen con comentarios de todo tipo volviéndose tendencia mundial la decisión del rosarino; los Messi Lovers (amantes de Messi) lamentan que el argentino dejó el club de sus amores y se haya marchado a París.
Sin embargo, aunque los futbolistas ciertamente se vuelven auténticos “influencers” en las masas, hay asuntos de vida mucho más importantes que ello.
El Barcelona seguirá siendo equipo de élite sin Messi, Lionel seguirá siendo el mejor lejos de la ciudad condal.
Así que sigamos disfrutando del buen fútbol, pero con la misma intensidad y pasión que debatimos de asuntos deportivos demandemos transparencia en los recursos de la pandemia; los goles que nos mete el Estado fallido con la corrupción son mucho más serios e importantes para nuestras generaciones que una pelota de fútbol.
Messi seguirá siendo millonario, el FC Barcelona mantendrá su estatus de equipo de primer nivel; pero acá la población se sigue contagiando y muriendo por su propia irresponsabilidad y por el absoluto fracaso del manejo gubernamental.
Enfoquémonos en lo verdaderamente importante, lo demás seguirá siendo secundario.