19/04/2024
10:54 AM

Los 10 villanos

Juan Ramón Martínez

La lista presentada por El Heraldo es genial. “Los 10 villanos del año”. Una suerte de Lista Engels catracha, tropical. Representa una selección de los más impopulares funcionarios, rechazados por el pueblo hondureño por su falta de compromiso con los objetivos nacionales, elevada irresponsabilidad y desfachatez en el desempeño de sus responsabilidades.

Que, por ello, en vez de aplausos y asentimientos, reciben rechazo popular. Y que, dotados de una conducta de total indiferencia, arrogancia y anormalidad, le dan la espalda al pueblo. Restándole importancia. Esencia de la maldad. Pretendiendo, con su indiferencia y su silencio, darse importancia, sin lograrlo. Asumiendo una conducta antidemocrática, bajo el argumento de que son superiores. Que hacen una tarea sobrehumana; y que los juicios del público no valoran sus conductas extraordinarias. No aceptan estar equivocados, nunca. Se justifican diciendo que los rechazan porque están contra del actual gobierno; e impuestos por su adhesión al pasado de la dictadura, la corrupción y la deshonestidad de los últimos 12 años de gobiernos nacionalistas.

Villanos los llama “El Heraldo”. Se entiende como tal a personas “ruinas, viles, bellacas, abyectas, indignas, infames, traidores, sinvergüenzas y bastardas”. Lo peor de la familia humana. Así, las define el Diccionario de la Lengua Española. Es decir, lo peor de todos nosotros. Las personas menos confiables que en vez de servidores y honestos empleados públicos, no provocan confianza porque son “abyectos, patanes, ordinarios, malos”. Todo lo contrario del héroe. Una persona, indigna de estar a nuestro lado.

Todos estamos de acuerdo con la lista de “Los 10 villanos del año”. Pero como todo, de repente, allí no están todos los que son. Porque son más. Muchos más. Es decir que el desacuerdo mayor probablemente tiene que ver con la cantidad. Quieren más. Otro, es nuestro caso. No compartimos el orden. Coincidimos con la opinión de El Heraldo que, Luis Redondo es el villano mayor --peso completo de la villanía-- con méritos extraordinarios para encabezar la lista. El segundo lugar, se lo daríamos a Marlon Ochoa --que tiene más méritos-- más que el líder y principal “imagen” de los colectivos de Libre, Melvin Ceballos, al que bajamos al tercer lugar. Ochoa es universitario, preparado para servir y que desde un cargo público crea un ambiente negativo para quienes generan el necesario empleo en el país. Por supuesto, a Ceballos le reconocemos sus deméritos singulares. En la siguiente posición colocamos a Gustavo Sánchez, cuya incompetencia para darnos seguridad a los ciudadanos es de conocimiento planetario. El quinto puesto se lo asignamos Fernando Muñoz, que merece tal posición por la amenaza verbal de hacerle daño a los familiares de un soldado al que, dijo que podía ordenar que lo matasen y lo tiraran encostalado a la orilla de una solitaria carretera. En la sexta posición colocamos a Mario Segura que pasando por alto sus compromisos políticos, aceptando que actúa como lo hace, para proteger intereses familiares pese a ser diputado liberal por El Paraíso. Desde aquí, nuestra lista sigue con Eduardo Enrique Reina, Natalie Roque, Julissa Villanueva. Y, Francia Sofía Medina, por sus “habilidades” para engañar al banco más seguro del país. Volviendo niños inocentes a los fiscales nacionales.

En lo referente a los que debían estar y no lo están, los nombres son muchos. Menciono algunos quelos lectores me han pedido que incluyan en una edición para el próximo trimestre: Mel Zelaya, Carlos Zelaya, Jorge Fortín, Roberto Quesada, y Odir Fernández. Claro, cada quien, tiene sus propios nombres. Especialmente los que desde los municipios resienten el comportamiento de líderes partidarios, y están disgustados por el escaso compromiso que muestran muchos funcionarios públicos.

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