Desde un 19 de mayo del año 2008 que se fundó la Junta de Dirección Universitaria (JDU) en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah) prometió, entre sus principios éticos apoyados en el artículo 4 de la Ley Orgánica, que entre sus valores están la participación democrática, equidad, igualdad y transparencia.
Pero en la asamblea para las elecciones del concurso público para la elección de la JDU de este jueves 26 de octubre recién pasado a través del Consejo Universitario de la Unah, hubo denuncias de diferentes sectores de la población universitaria, y en especial de consejeros estudiantiles participantes en esta elección y de asociaciones de estudiantes de diversas carreras, de una serie de irregularidades.
Entre ellas que no aceptan la participación de autoridades interinas como parte del proceso de discusión y votación para la elección de los miembros de la nueva Junta de Dirección Universitaria, pues denuncian que para ningún nombramiento a nivel de autoridades ha existido un concurso público previo.
Además, rechazan la reelección de cualquier autoridad interina universitaria; entre ellas, la del rector interino Francisco Herrera y de los actuales miembros de la JDU interinos Carlos Pérez, Efraín Díaz Arrivillaga, Carolina Ramírez, Raúl Figueroa, Juan Ramírez, Juan R. Martínez y América Alvarado.Debido a esta incertidumbre en esta asamblea para elegir a los siete miembros para la JDU, conformada por 31 aspirantes, los reclamos y protestas de los concejales estudiantiles y de gremios afiliados a la Federación de Estudiantes Universitarios de Honduras (Feuh) fue suspendida a esperas de otra convocatoria.Es penoso, vergonzoso y lamentable que mientras en el Congreso Nacional de la república hay denuncias de inconstitucionalidad, en la máxima casa de estudios también estén queriendo torcer el espíritu de las leyes universitarias en un país llamado Honduras.