El anuncio del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, de que buscará la reelección inmediata en los comicios de 2024 se ha encontrado este viernes con señalamientos de ilegalidad y con el respaldo del vicepresidente, Félix Ulloa, quien en un anteproyecto de reforma constitucional ha propuesto prohibirla.

La posibilidad de que Bukele se reelija por un segundo mandato consecutivo en 2024 se abrió en septiembre pasado, cuando una cuestionada Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia modificó un criterio sobre el tema. Antes de dicha resolución, quien ocupaba la Presidencia debía esperar 10 años después de concluir su mandato.

Ahora, Bukele es el primer presidente de la etapa democrática salvadoreña que intentará reelegirse, dado que esta situación no se daba desde la época de la dictadura militar.

Para Celia Medrano, excandidata a la Secretaría Ejecutiva de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), no es una sorpresa el anuncio y advierte que va en contra de lo establecido en la Constitución.

“No es una sorpresa. Violentar las limitantes constitucionales ha sido la práctica cotidiana de los grupos de poder que controlan Capres (Casa Presidencial)”, dijo a Efe en reacción al anuncio. Señaló que la irrupción de Bukele al Congreso con militares y soldados armados en febrero de 2020, conocido como el 9F, y la destitución de los jueces constitucionalistas en un proceso ampliamente criticado en 2021 “han preparado el camino de la reelección”.

A juicio de Medrano, existe un “control total de todo el Estado”, por lo que “es inútil una discusión si la inconstitucionalidad de la reelección es apoyada por la población o no”. “Con la consolidación de todo el control, poco importa si bajarían niveles de popularidad o no”, subrayó. Recordó que los artículos de la Constitución que establecen la alternabilidad en el poder y que el periodo presidencial establece que un mandatario no puede continuar “ni un día más” tras cumplir los 5 años.