Las universidades, tanto la Nacional Autónoma como las privadas entran en el nuevo proceso de regresar a las clases presenciales en los distintos campus o sedes a nivel nacional. Después de la determinación del Gobierno central de que todo el sistema público a nivel primario y secundario así lo hicieran, la educación superior no puede quedarse atrás en el proceso.

El centro referente es la Universidad Tecnológica de Honduras (UTH) que ha lanzado una campaña extraordinaria para animar a sus miles de estudiantes para regresar a las aulas físicas; ello sin abandonar o disminuir la oferta académica en modalidad virtual a través de plataformas tecnológicas.

Esta universidad líder lo está haciendo a través de un sistema híbrido a través del cual el profesor está con alumnos de manera personal en el salón de clases, pero de manera simultánea por medio de la tecnología Kaptivo está conectado en tiempo real con estudiantes que de manera remota reciben la clase en otras latitudes geográficas.

Es precisamente esa la tendencia de la educación superior para el futuro inmediato y mediato, es probable que nunca más se regrese a una presencialidad exactamente y tal como la vivíamos antes de la pandemia. La generación nativa digital y que tiene a mano de manera permanente “dispositivos inteligentes” ya no están para la metodología arcaica de solo ser receptores inactivos de información, sino que deben ser capacitados para ser constructores de su propio conocimiento. No hay manera en la cual un país avance y encuentre nuevos horizontes de desarrollo, sino a través de la educación, y esta de calidad, acorde a las demandas del mundo globalizado. Es así que el pensamiento analítico, razonamiento lógico, aprendizaje basado en problemas y proyectos, debería ser los marcos estratégicos de la pedagogía actual que lleve a nuestros estudiantes en la formación critica de un nuevo modelo de profesionales, y en esto la UTH se pinta sola y está definitivamente en la vanguardia académica.