13/05/2026
06:26 PM

¿Aún cree que el tiempo es oro?

¿Qué es realmente el tiempo? Muchos han tratado de describirlo, pero muy pocos han logrado siquiera entenderlo. Enmanuel Kant decía que el tiempo es una concepción humana que no tiene existencia real fuera de la mente del hombre. Albert Einstein estableció en su Teoría de la Relatividad al tiempo como la Cuarta Dimensión. Y el hombre, observando la naturaleza logró crear aparatos para medir el tiempo. La rotación de la tierra dio origen a los días; su traslación alrededor del sol, a los años. Vinieron después mayores subdivisiones, el reloj de sol, el reloj de arena, el reloj mecánico, y más tarde el reloj digital tal como lo conocemos hoy.

Sin embargo, el tiempo sigue siendo relativo. Imagine a un hombre solitario, en una isla desierta, esperando que pase un barco a rescatarlo. Las horas se le alargarán y su tiempo correrá lento. Ahora imagine a un cirujano en una sala de operaciones luchando por revivir con un masaje en el corazón a un paciente, sabiendo que cada segundo cuenta. Mientras hace frenéticos esfuerzos, los minutos se le volverán segundos.

Pero tal vez la falacia más grande que se ha levantado acerca del tiempo es aquella que se atribuye a Benjamín Franklin: “Time is Money” traducido como “El Tiempo es Oro”. Si el tiempo fuera oro, ¿no sería lógico suponer que las personas que han vivido muchos años deberían ser automáticamente ricas? Pero en la realidad no ocurre así. La fórmula pues, debería ser “El tiempo aprovechado, es oro”. En otras palabras, no será el tiempo por si solo, sino lo que hagamos en él, lo que produce los resultados. Una de las mejores “inversiones de tiempo” que se puede hacer, es sin duda el desarrollarnos como personas. Adquirir conocimientos, desarrollar habilidades y reforzar actitudes positivas nos lleven a nuevos éxitos en diversos campos.

Algo que debemos recordar es que nuestro tiempo en esta tierra no es “infinito”. Usted puede estar seguro de que cada día que viva tendrá veinticuatro horas. Pero también debe estar igualmente seguro de que en algún momento, esa oportunidad cesará. Y entonces ni todo el oro del mundo podrá comprar un minuto más.

LO NEGATIVO: Gastar nuestro tiempo como si no se nos fuera a terminar nunca.

LO POSITIVO: Invertir nuestro tiempo en cosas que nos den satisfacciones sanas, y que nos ayuden a crecer como personas.