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39 vs. 9 en el debate presidencial

  • Actualizado: 02 octubre 2016 /

“Claramente eso no les funcionó, porque ambos estuvieron supercriticados...”

Fue el primer debate entre Donald Trump y Hillary Clinton, el más esperado por Estados Unidos y hasta en el mundo. Ochenta y cuatro millones de televidentes. Según las encuestas, la exsecretaria Clinton ganó el encuentro, el primero de tres.

Pero los demócratas no se pueden confiar. Faltan dos, un Donald Trump difícil de leer volverá con otra estrategia (él se caracteriza por poder actuar como varios personajes).
Fue un debate diplomático porque, aunque Donald Trump interrumpió a Hillary 39 veces, y la exsecretaria solo 9 -de acuerdo a un análisis de la ABC- no salió el Trump despectivo que en otros debates llamó a Jeb Bush como alguien sin energía, o a Marco Rubio “pequeño Marcos”. ¡Por un momento hasta sentí que se veían amistosos Hillary con Trump!

Claramente eso no les funcionó, porque ambos han sido muy criticados. Pero al parecer, para la audiencia el mensaje de Hillary fue muy claro que el de Trump. Y el magnate perdió. Y también bajó en algunas encuestas.

Con la voz más baja que la de Clinton, pero hablando mucho más rápido, Trump trató de posicionarse como la solución para el país, pero cada vez que pudo, Clinton recordó que la experta en política era ella y la presidenciable, y no el empresario. Su mensaje fue claro: “cuando yo era secretaria de Estado”, y misteriosamente Trump no fue tan efectivo al tratar de mostrar los escándalos que rodearon a Hillary durante su gestión bajo el presidente Barack Obama.

Hubo un momento en que empezaron a cuestionar la preparación de cada uno para el debate. Clinton “le cerró el pico al pato Donald”- (lo llamo Donald en toda ocasión que pudo) diciéndole que, como se preparó para debates, se preparó para ser presidente.
Esa estrategia le funcionó. Donald sonaba despectivo. Hasta incómodo. Pienso que lo ha debido llamar Donald Trump cuando se refería a él en tercera persona.

Una vez más el debate fue un show mediático, político y poco sustancioso. Los votantes todavía no tenemos claro cómo se harán los cambios en el código fiscal para evitar evasión de impuestos de toda clase. Cómo se crearán más empleos. Qué tiene de atractivo Estados Unidos para que vengan las industrias que han encontrado comodidades económicas en otros países. Cómo se subirá el salario mínimo.

Clinton lo promete, pero del dicho al hecho... Quién arreglará el despelote del plan de Salud pública-privada que existe. Con respecto a esto hay una realidad: Obamacare (como se llama el plan de salud) ha asegurado a millones de personas, pero debe ser reestructurado para que las aseguradoras no sigan viendo, hasta en un plan para todos, un negocio redondo en el que el único afectado es el consumidor.

Me gustó que Clinton le hablara a la mujer. En Estados Unidos con la cantidad de dinero que hay, una madre no se puede quedar tranquilamente en casa tres meses con su bebé recién nacido porque no se lo pagan las empresas ni públicas ni privadas, siendo los meses más importantes de la vida del recién nacido un estrés para la familia.

Por su parte Trump volvió a meter la pata con el tema de la obesidad de la ex Miss Universo Alicia Machado. Trump había llamado a la venezolana Miss Piggy, en su momento. Dicho esto, Hillary no solo le apostó al voto femenino sino al hispano, asiático y afroamericano. Pero de nuevo: Nada está escrito. Faltan dos debates, un mes y una semana de ardua campaña presidencial.

*Periodista radicada en Miami, especialista en temas hispanos y de EUA