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Taiwán, una isla en vías de extinción diplomática

  • Actualizado: 25 agosto 2018 /

Ahora Taipéi solo cuenta con 17 socios formales: nueve en Latinoamérica y el Caribe (entre ellos Honduras), seis en el Pacífico, uno en África (Eswatini, la antigua Suazilandia) y uno en Europa (El Vaticano).

    Taiwán.

    Pekín sedujo a El Salvador y le sacó otro aliado a Taiwán, además de marcar un avance en su sigilosa ofensiva para aislarla, minar las reivindicaciones de soberanía taiwanesas e invisibilizarla en el escenario internacional. Al viraje protagonizado por El Salvador se le suma al que ya hicieron hace meses Panamá y República Dominicana.

    Pekín pide como condición indispensable para establecer relaciones diplomáticas con cualquier otro Estado que se acepte lo que llama el principio de “Una sola China”, es decir, que solamente hay una China en el mundo, que el Gobierno de Pekín es su único representante legal y que Taiwán es parte de esta China.

    China continental y Taiwán están gobernados por regímenes rivales desde 1949, tras una guerra civil entre comunistas y los nacionalistas. La isla no es reconocida como país por la ONU, pero se administra de forma autónoma. Sin embargo, Taiwán, nunca ha declarado su independencia. Y Pekín la considera una de sus provincias sentenciada a regresar bajo su férula.

    Las relaciones bilaterales se han degradado desde las elecciones presidenciales de 2016, ganadas por Tsai Ing-wen, salida de un partido tradicionalmente independentista. Así, Pekín ha intensificado sus esfuerzos para aislar la ínsula. Como corolario, líneas aéreas y grupos hoteleros extranjeros se refieren en sus sitios a Taiwán como parte de China.

    El paso a favor de China continental por parte del presidente salvadoreño Salvador Sánchez Cerén ha molestado a la Administración del presidente Donald Trump, pero su homólogo chino, Xi Jinping, le ha respondido que respete la soberanía de El Salvador.
    La isla ha sido excluida de importantes reuniones internacionales a pedido de Pekín, que también ha intensificado sus maniobras militares en sus cercanías.

    El presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Ceren, dijo que al optar por Pekín, su país siguió una tendencia “inevitable”, en tanto Taiwán acusa a la China comunista de seducir a sus aliados con dólares.

    -“Bofetada a Trump”-

    Desde la llegada de Tsai al poder, la isla ha perdido cinco aliados, tres de ellos este año. Los Estados que aún reconocen a Taiwán no pesan en la diplomacia mundial, pero este apoyo cuenta mucho en la búsqueda de su legitimidad por parte de la isla.

    “Creo que China calcula que será más fácil si nadie reconoce a Taiwán, retirarle la legitimidad al gobierno de Taipéi y preparar a los desmoralizados taiwaneses y a la comunidad internacional para la unificación”, según Jonathan Sullivan, de la universidad de Nottingham.

    El ministro de Relaciones Exteriores de El Salvador, Carlos Castañeda, brinda por la apertura de relaciones con su homólogo chino, Wang Yi.
    Seducir a El Salvador es también un mensaje para EEUU, dice Fan Shih-ping, un politólogo de la universidad Normal Nacional taiwanesa.

    “Es indirectamente una bofetada a Trump, porque El Salvador está a las puertas de Estados Unidos”, destaca.

    EEUU es el mayor aliado oficioso de la isla y su principal proveedor de armas, aunque Washington optó en 1979 por establecer relaciones diplomáticas con Pekín.

    China protestó la semana pasada porque Tsai pronunció un discurso en Los ángeles, en una escala en EEUU camino a América Latina.

    Donald Trump, que ha provocado la ira de Pekín tras su elección a finales de 2016 al aceptar una llamada telefónica de Tsai Ing-wen, aprobando este año la “Taiwan Travel Act” y alentando a los funcionarios estadounidenses a visitar Taiwán y entrevistarse con sus homólogos.

    Estados Unidos está “profundamente decepcionado” con la ruptura de relaciones entre Taiwán y El Salvador, dijo Brent Christensen, el nuevo director del Instituto Estadounidense en Taiwán, en una reunión con el presidente taiwanés Tsai Ing-wen.

    La presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, visitó la nación centroamericana el 13 de enero de 2017.
    -China a la defensa-

    El Ministerio de Asuntos Exteriores chino señaló que “nadie está en la posición de criticar o interferir” en la decisión salvadoreña de romper sus lazos diplomáticos con Taiwán e iniciarlos con Pekín, en respuesta a las críticas que este sorpresivo giro de la política de El Salvador ha generado en EEUU.

    “EEUU ha establecido relaciones diplomáticas con China desde hace 40 años, pero obstruye a otros países” en similares decisiones, criticó rl portavoz de AAEE chino Lu Kang, quien afirmó que esa conducta “no tiene fundamento”.

    Del mismo modo calificó el reciente hecho de que la presidenta taiwanesa Tsai Ying-wen, no reconocida como tal por China, “hiciera escala en Estados Unidos y condujera actividades públicas allí”, durante su gira por Belice y Paraguay, países aliados de la isla. “Pedimos a EEUU... que actúe de forma prudente y maneje adecuadamente estos casos para evitar dañar las relaciones chinoestadounidenses así como la paz y la estabilidad a ambos lados del estrecho” (de Formosa), concluyó el portavoz chino.

    Algunas salvadoreños se han manifestado y piden disculpas al pueblo de Taiwán por lo que hacen sus políticos.
    -“David contra Goliat”-

    Durante décadas, Taipéi fue considerada representante oficial de China, hasta que la ONU se inclinó por Pekín en 1971. Para Taiwan fue el comienzo de una lenta hemorragia diplomática.

    La isla está paralizada por su propia Constitución, que la define como República de China, no como una entidad separada.

    China Popular siempre ha advertido que responderá con la fuerza ante una declaración de independencia, que probablemente tampoco Washington respaldaría.

    Tsai puede decir que su isla no cederá a las presiones de Pekín, pero delinea un combate que se parece cada vez más al de David contra Goliat.

    El presidente chino, Xi Jinping, cree que Pekín puede utilizar su influencia para lograr la reunificación, dijo Huang Kwei-bo, de la universidad Nacional de Chengchi, en Taiwán.

    Pero Pekín “desconoce los intereses de Taiwán y decide unilateralmente lo que hace, algo preocupante porque significa que ya no tiene voluntad de diálogo”, señaló Huang.

    Además, cortó todos los contactos oficiales con Taiwán tras la llegada de Tsai a la presidencia.