El jefe de la autoridad judicial iraní decidió suspender hasta nueva orden la pena de muerte por lapidación, matar a pedradas, a la que fue condenada una mujer de 43 años acusada de adulterio, anunció ayer la agencia oficial Irna.
'Aunque el juicio sea definitivo y aplicable, el veredicto ha sido suspendido por razones humanitarias y por orden del jefe de la autoridad judicial, y no se aplicará por el momento', declaró Malek Ajdar Sharifi, responsable judicial para la provincia de Azerbaiyán oriental. Sakineh Mohamadi Ashtiani fue condenada a muerte el 15 de mayo de 2006 por 'adulterio, asesinato y crímenes'. La Corte Suprema había confirmado su pena en 2007, y una importante campaña de movilización internacional intenta actualmente evitarle ese castigo. Citado por Irna, Malek Ajdar Sharifi subrayó que la decisión de no aplicar la pena era temporal. 'Si en cualquier momento el jefe de la autoridad judicial lo juzga oportuno, el veredicto será aplicado sin tener en cuenta la propaganda de la prensa occidental', afirmó el responsable.