A cinco días de la desaparición del vuelo 447 de Air France, una operación internacional no ha conseguido recuperar restos de la nave al tiempo que crece la preocupación de que podrían estar buscando en el lugar equivocado.
Un comunicado conjunto de la marina y la fuerza aérea brasileñas indicó ayer que tienen 12 aviones, incluyendo una aeronave francesa, y tres buques en la operación en el Atlántico, aunque el mal tiempo del viernes les impidió detectar posibles restos del vuelo del domingo que llevaba 228 personas a bordo en el trayecto Río de Janeiro-París.
No obstante, el teniente brigadier Ramón Cardoso anticipó la noche ayer que esperan mejor clima el fin de semana, lo que debe facilitar la pesquisa.
La búsqueda de restos del avión sufrió un retroceso el jueves cuando un helicóptero recogió piezas del mar que se consideraron provenientes del Airbus que desapareció, pero resultaron ser desechos de un navío.
Ante ello, Cardoso dijo que en lo sucesivo serán más rigurosos en la identificación del material que encuentren los aviones que participan del operativo.
'De ahora en adelante, los pilotos de los aviones de búsqueda deberán evaluar si el material avistado puede corresponder o no a la aeronave accidentada. Si ven un barril de combustible no lo van a reportar porque eso no estaría en el avión', dijo Cardoso a periodistas en la ciudad nororiental de Recife, centro de control de los operativos de rescate.
Igualmente, la marina brasileña anunció en un comunicado que los objetos que eventualmente recojan sus barcos sólo serán dados a conocer si se confirman como procedentes del Airbus.
Modificaciones
Entre tanto, un memorando de Air France dirigido a sus pilotos reveló que la empresa reemplazará los sensores de velocidad en vuelo en sus aviones Airbus de mediana y larga distancia. La aerolínea se negó a comentar la comunicación obtenida por The Associated Press, señalando que sus únicos destinatarios eran los pilotos.
La comunicación interna dice que Air France inició el reemplazo de los llamados tubos Pitot y terminará de hacerlo en las 'próximas semanas'.
Una teoría del accidente dice que los tubos de alimentación de los sensores de velocidad se cubrieron de hielo, lo cual confundió a las computadoras del avión que lo hicieron volar demasiado rápida o lentamente en la tormenta.
Militares brasileños defendieron su operación de búsqueda marítima de los restos de la nave, un día después de que los primeros objetos recogidos resultaron ser basura.
Cardoso dijo a periodistas que hay elementos para pensar que la región marítima explorada, a unos 1,000 kilómetros del litoral brasileño, es donde cayó el avión.
'Hemos visto una mancha de querosén, un asiento de avión, pedazos del interior de una aeronave; todo en una área de tres kilómetros de destrozos', explicó Cardoso a periodistas. AP