Un grupo de congregaciones religiosas de Connecticut exhortó ayer a las autoridades estatales a que permitan que los inmigrantes sin autorización para residir en Estados Unidos obtengan licencias de conducir y puedan registrar sus vehículos.
Más de 400 activistas se reunieron en New Haven al inicio de una campaña de apoyo a una iniciativa de ley que amplíe el acceso de las personas a las licencias.
Diversos legisladores estatales asistieron al acto y se comprometieron a apoyar la iniciativa. El grupo Congregaciones Organizadas para un Nuevo Connecticut dijo que unos 54 mil residentes del estado necesitan conducir un vehículo para dirigirse a trabajar o llevar a sus hijos a la escuela. Sin embargo, no pueden obtener la licencia porque carecen de permiso para residir en EUA.
Quienes apoyan la iniciativa afirman que aumentará la seguridad vial, pues los inmigrantes deberán pasar primero el examen de conducción.