Miles de personas, en su mayoría ataviadas de blanco, visitaron ayer jueves las edificaciones prehispánicas de México, para recibir la energía de los rayos solares del equinoccio de primavera.
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En el sitio arqueológico de Teotihuacán, miles de personas formaron fila para ascender a las pirámides. Desde la cima, extendían sus brazos al cielo para intentar recibir la mayor cantidad de energía del sol posible.
'Esta zona es Teotihuacán,donde los hombres se hacen dioses. Entonces hay que robarle un poquito de energía a eso', dijo Alfonso Martínez, peregrino de Veracruz.
Muchos también aprovecharon para participar en ritos de purificación indígenas, acompañados por danzantes y sonidos típicos de la cultura prehispánica.
En tanto, el templo maya de las Siete Muñecas, ubicado en Yucatán, recibió a miles de personas que fueron testigo del paso de los rayos solares a través de las puertas este y oeste de la edificación.
En otros sitios arqueológicos, como Chichén Itzá, tanto locales como turistas aguardaron el momento del equinoccio, en donde los rayos del sol producen una sombra de siete triángulos que da la impresión de ser una serpiente que desciende por las escalinatas. Texto, foto y video de AFP.