'La verdad histórica' de la fiscalía mexicana sobre el destino de los 43 estudiantes desaparecidos en el estado de Guerrero se cae a pedazos luego de que se diera a conocer en México que los supuestos asesinos de los normalistas fueron torturados física y psicológicamente para que confesaran el crimen.
Así lo reveló una investigación de la revista Proceso, que basada en dictámenes médicos de unos 10 policías municipales detenidos en Iguala, concluyó que durante las confesiones 'prácticamente todos sufrieron golpizas; algunos incluso se desmayaron por los choques eléctricos, también fueron torturados psicológicamente para que se autoincriminaran o denunciaran a sus compañeros, al final, todos fueron liberados'.
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En el reporte de la revista señalan que uno de los detenidos, David Hernández Cruz, de 20 años e identificado como radio operador de Iguala, 'confesó' que el exalcalde José Luis Abarca utilizaba la clave oficial A5 y 'ordenó por radio el ataque' a los normalistas.
El testigo también admitió ser miembro del grupo criminal Guerreros Unidos, sin embargo 'la PGR ordenó su liberación el 14 de octubre pasado'.
Los mexicanos realizaron la primer manifestación por el caso de los 43 de Ayotzinapa la semana pasada, exigiendo al Gobierno que esclarezca las desapariciones.
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“Las averiguaciones previas abiertas por la dependencia sobre el caso Ayotzinapa revelan la sistemática violación a derechos humanos cometidos por uniformados de la PF y elementos de la Marina con la complicidad de la agente del Ministerio Público Lourdes López Lucho Iturbide, responsable principal de la investigación”, condena el semanario Proceso en su investigación.
La investigación de Proceso coincide con una de las diez objeciones de los familiares y abogados de los normalistas: 'La información dada a conocer por la Procuraduría depende en exceso de declaraciones rendidas ante Ministerio Público, que fácilmente pudieron ser coaccionados, pues es de todos conocido que en México la tortura es recurrente'.