El sismo del jueves en Costa Rica deja hasta ahora 19 muertos confirmados, cifra que seguramente aumente porque socorristas apoyados por helicópteros militares de Colombia y Estados Unidos trabajan el domingo en recuperar cadáveres entre escombros de sitios como Cinchona, donde no quedó ninguna casa en pie.
El sismo de 6,2 grados Richter con epicentro cerca del volcán Poás arrasó el jueves aldeas y rutas de esta zona montañosa, dejando un saldo de al menos 19 muertos y más de medio centenar de desaparecidos, según la Cruz Roja.
Los socorristas centrarán su labor en la recuperación de cuerpos, luego de que el sábado culminara el rescate de casi la totalidad de lugareños y turistas extranjeros que permanecían aislados en aldeas y hoteles próximos al Poás, uno de los principales atractivos turísticos del país, situado a 40 km de San José.
Una ardua tarea enfrentarán las patrullas de rescate en Cinchona, descrito como un 'pueblo fantasma', con todas las casas en el suelo, por los primeros socorristas, reporteros y soldados colombianos que llegaron el sábado al lugar, que quedó aislado tras el fuerte sismo.
'Es un pueblo fantasma. No queda una casa en pie. Se sospecha que hay gente muerta (bajo los escombros)', narró a la AFP el fotógrafo Luis Ruedas Fonseca, quien caminó junto a otros reporteros más de tres horas por una montaña escarpada, donde ya no existe la ruta que conectaba con la aldea.
En Cinchona han sido hallados hasta ahora tres cadáveres, dos de ellos en un restaurante muy frecuentado por lugareños y turistas, donde la única sobreviviente declaró que al momento del sismo se encontraban más de 10 personas, que quedaron sepultadas bajo los escombros.
La zona del Poás, donde se han registrado más de 1.500 réplicas tras el terremoto, es un terreno montañoso de bosque húmedo con varias aldeas y hoteles, con rutas estrechas y escarpadas en las que se produjeron numerosos derrumbes tras el más fuerte sismo registrado en 150 años en esta región.
Además, los tripulantes de un helicóptero de la Fuerza Aérea Colombiana tratarán de retirar el cadáver de un hombre cuyo automóvil fue arrastrado por un alud que se llevó una gran extensión de la escarpada ruta.
Los aviadores colombianos intentarán sacar el cadáver deslizándose desde el helicóptero Blackhawk en vuelo mediante una cuerda hasta la ladera donde están los restos del auto.
También participan en los rescates cuatro helicópteros Blackhawk enviados por Estados Unidos desde Honduras, lo que ha permitido aumentar los vuelos, que hasta el viernes eran realizados por cinco aparatos civiles pequeños alquilados por el gobierno, pues Costa Rica no tiene Fuerzas Armadas.
El terremoto que enluta al país cobró la vida además del hijo de la jefa administrativa del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica, servicio encargado de monitorear la actividad sísmica en todo el país.
Roberto Chávez, de 27 años, muerto junto a dos primos mientras viajaban en auto cerca de Cinchona, era estudiante de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional y era el único hijo de Yadira Solís Mora, número dos del Observatorio Vulcanológico, que pertenece a la misma Universidad.
El Organismo (policía) de Investigación Judicial estableció una 'morgue provisional' en las cercanías del Poás para identificar a los muertos, en la que trabajan 24 detectives y 11 expertos forenses.
La cifra de damnificados instalados en 11 albergues temporales se redujo a 1.519, luego de haber sobrepasado los 2.200, debido a que cientos de turistas retornaron a sus países y muchos lugareños se fueron a casas de familiares, dijo la Cruz Roja.
Las tareas de rescate no han estado exentas de problemas: la policía atrapó el sábado a dos saqueadores de casas dañadas por el sismo, mientras la Cruz Roja alertaba que falsos miembros de la institución pedían dinero que jamás llegaría a los damnificados.
Además, el viernes se incendió parte de la sede central de la Comisión Nacional de Emergencias en San José, debido a una chispa de soldadura que inflamó colchonetas en una bodega con materiales de socorro.