Nueva York, Estados Unidos.

La Policía de Nueva York arrestó ayer a tres supuestos pandilleros de la MS-13, acusados del homicidio de cuatro jóvenes hispanos, entre ellos dos hondureños, que fueron asesinados a machetazos en un parque de Long Island en abril pasado.

Los sospechosos fueron identificados como Alexis Hernández, Santis Leonel Ortiz Flores y Omar Antonio Villalta, supuestos responsables de asesinar a dos jóvenes de origen hondureño, Jefferson Villalobos (de 18 años) y Michael López Benegas (de 20).

Expansión
La Fiscalía de EUA afirma que la Mara Salvatrucha ha logrado reclutar a 10,000 personas en territorio estadounidense.
Los acusados afrontan cargos por crimen organizado y asesinato, informó la Policía.

Hernández y Ortiz se declararon ‘no culpables’ ante un juez, según medios locales.

La escalofriante masacre de las cuatro víctimas llamó la atención internacional sobre la violencia impuesta por la mara Salvatrucha en Nueva York y provocó audiencias en el Congreso y una visita del secretario de Justicia, Jeff Sessions, a Long Island.

Según medios locales, López, había llegado hacía tres años al área de Brentwood, Long Island, huyendo de las pandillas en Honduras. Su primo Villalobos, quien vivía con sus padres en Florida, también había emigrado a EUA por la violencia en su país natal, sin imaginar que encontraría la muerte durante una visita a su familia en Nueva York.

La administración de Donald Trump le ha declarado le guerra a la mara Salvatrucha y ha intensificado, en sus primeros seis meses de mandato, los esfuerzos para deportar a sus miembros.

Según el gobierno estadounidense, los pandilleros o mareros son “criminales” que representan un serio desafío a la seguridad nacional y por ello deben ser “eliminados” de las ciudades de ese país.