El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, presentó ayer un plan para revitalizar el mercado inmobiliario que permitirá a millones de propietarios refinanciar sus hipotecas y aprovechar los actuales tipos de interés, históricamente bajos.
A causa del vertiginoso descenso del precio de la vivienda en los últimos años en Estados Unidos, más de 10 millones de propietarios (uno de cada cuatro) deben ahora al banco más dinero que el valor de la casa que compraron en su día, destacó el mandatario.
La reciente crisis económica y financiera “golpeó justo en el corazón de lo que significa ser clase media en Estados Unidos: nuestros hogares”, dijo Obama durante un acto en un centro comunitario en el estado de Virginia.
Muchas familias han tenido que recurrir a la ayuda de programas públicos para evitar perder su casa, pero hasta ahora esas iniciativas han sido incapaces de hacer frente a la enorme magnitud del problema y muchos hipotecados se han quedado fuera de las condiciones exigidas.
Por ello, el plan presentado ayer por el mandatario busca beneficiar, según la Casa Blanca, a 3.5 de los 10 millones de propietarios que deben más de lo que vale su vivienda.
Además de la refinanciación de las hipotecas, el nuevo plan de Obama contempla más protección para evitar desahucios “inapropiados”, la venta de propiedades embargadas por agencias gubernamentales para que inversionistas privados las pongan luego en alquiler y mayor indulgencia con los propietarios que están desempleados, anunció el mandatario. Efe