Sentir nervios y ansiedad son situaciones que los niños viven en cada regreso a clases, pues para algunos de ellos volver a la escuela es motivo de estrés.
“Es importante involucrar a los niños en la selección y el arreglo de sus cosas de manera divertida, con la finalidad de que asuman la responsabilidad de sus cosas; pero también para ir acercándolos al cambio de etapa, es decir, el regreso a clases”, comenta Patricia Merlo, psicoterapeuta infantil.
Pero si durante esta preparación se detectan señales de ansiedad y miedo en los niños, como llanto o tristeza, lo más recomendable es conversar con ellos.
“Las razones que den los niños pueden ser múltiples, pero es muy importante escuchar las preocupaciones de cada niño y brindar un espacio tranquilo para hablar al respecto. Explicar que es normal sentir miedo ante una nueva situación (cambio de escuela y/o de grupo) y no querer dejar un período de descanso”, agregó.
También es útil ayudarlos a ver los aspectos positivos de ir a la escuela (nuevos amigos, actividades), y asegurar que tienen confianza en que ellos podrán resolver los problemas, siempre con la presencia de sus papás para apoyarlos si se les presenta algún problema.
¿No quiere ir a la escuela?
Los niños entre 5 y 9 años suelen presentar comunes crisis de “no querer ir a la escuela”. Y aunque el plan para no ir a la escuela es premeditado, la causa pudiera no serlo, muchas de las excusas utilizadas surgen porque tienen miedo o están a disgusto con algo en la escuela, señala la psicóloga infantil, Lucila Lozoya.
Cuando las relaciones de su hijo con otros niños son hostiles, y no se sabe defender, el pequeño busca no enfrentarse a dicho entorno. Lo mismo ocurre si los métodos o los contenidos escolares tampoco son de su agrado.
Entonces, no quieren ir si lo que está pasando en la escuela no es bonito, si alguno de los los maestros es amenazante, si la escuela está llena de castigos, y todas aquellas situaciones que ellos interpretan como maltrato.
Lo que ocurre en casa es también fundamental para que el niño quiera o no ir a las aulas, pues si él está rodeado de un ambiente con libros y conocimiento, querrá acudir a ese lugar en donde aprenderá todo aquello de lo que su familia habla.