Estos jóvenes también se enfrentan a un sistema educativo generalmente más abierto, donde no siempre les ponen reglas, sino que ellos mismos deben establecerlas para salir adelante.
“Si a esto le suman cambiarse a otra ciudad y estar lejos de la familia, es mucho más complicado”, advierte Martín González, director de Incorporación Estudiantil de la Universidad de las Américas Puebla, México.
“El principal reto es enfrentarse a quedarse ‘sin papá y mamá’ y trasladarse a un ambiente donde, probablemente, viva solo, y en el que pondrán a prueba todos sus principios y valores”.
Sin embargo, estudiar en otra ciudad también tiene ventajas que podrían, incluso, reflejarse en sus proyectos futuros.
“Los estudiantes que provienen de otra ciudad conocen otro estilo de vida, experimentan cierta independencia, aunque tengan dependencia económica de la familia”, explica González. “Esto los preparará para nuevos proyectos académicos; por ejemplo, estudiar una maestría en el extranjero”.
Una buena decisión
Algunos puntos para elegir universidad y ciudad en donde estudiar:
-Verificar que la universidad sea reconocida por la Universidad Autónoma de Honduras.
-Investigar si la ciudad está bien comunicada y qué tanto desarrollo hay en la región que pudiera ofrecer trabajo cuando termines.
-Infórmate sobre el costo de vida. Por ejemplo, Tegucigalpa y San Pedro Sula son más caros.
-Asegúrate de que la ciudad y el campus universitario sean seguros.