Mauricio Funes anunció en su discurso como nuevo presidente un plan para enfrentar la crisis económica mundial con una política fiscal y la generación de empleos mediante obras de infraestructura.
'Necesitamos una revolución pacífica y democrática que implante lo social en la manera de organizar lo económico, significa disminuir desigualdades y mejorar la calidad de vida de la población', dijo Funes en su discurso inaugural.
'No tenemos el derecho de equivocarnos, evitar el error es no hacer lo que algunos ya hicieron mal en este país: gobernar para pocos, ser complacientes con la corrupción, ser cómplices del crimen organizado, pactar con el atraso'.
El nuevo mandatario, un ex periodista de 49 años, anunció un programa para enfrentar la crisis económica que afecta el país. Dicho plan ofrece generar 100 mil empleos directos en 18 meses a través de realización de obras de infraestructura y construcción de 25 mil viviendas urbanas y en el campo.
Dijo que creará un sistema de protección social con pensiones básicas a los habitantes de municipios pobres, extensión de obras de agua, electricidad y saneamiento en áreas de pobreza severa. También crearán un programa de créditos a pequeñas y medianas empresas.
El plan anticrisis incluye un programa de austeridad fiscal. 'Iniciaremos un combate a la evasión, elusión, contrabando', señaló. Esto lo hará en un diálogo nacional sobre empleo y política fiscal.
Unión y disponibilidad
Funes prometió desarrollar políticas para combatir el narcotráfico y aseguró que coordinará este tema con otras naciones del área.
El mandatario elogió la gestión de sus colegas el estadounidense Barack Obama y el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, de quien dijo 'demostró que se puede hacer un gobierno popular, democrático, con una economía fuerte y distribución justa de la riqueza'.
Ofreció apoyar a los migrantes salvadoreños que viven en Estados Unidos para 'asegurar sus derechos a trabajar, vivir sin temores y regularizar su situación migratoria'.
Su primera medida en política exterior fue reanudar las relaciones diplomáticas con Cuba. 'Vamos a tener relaciones con toda América Latina, de inmediato se restablecerán los vínculos diplomáticos, comerciales y culturales con Cuba', añadió en medio de prolongadas ovaciones de pie de los asistentes, la mayoría vestidos de rojo y negro, colores de la bandera del izquierdista Fmln.
Colorido
Banderas multicolores, las gradas principales cubiertas por una alfombra color rojo y una valla de honor de cadetes de la escuela militar adornaron el anfiteatro del Centro de Ferias y Convenciones de la capital, donde asumió para un período de cinco años.
Funes ganó las elecciones del 15 de marzo como candidato del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, Fmln, la guerrilla que depuso las armas en 1992 para convertirse en partido político. Su triunfo puso fin a dos décadas de gobierno de la derechista Alianza Republicana Nacionalista, Arena.
Antes de la firma de los acuerdos de paz que desmovilizaron a los guerrilleros, el Fmln buscó por doce años derrocar por las armas a los gobiernos militares y de derecha. Después siguió intentándolo en las urnas.
Funes acudió antes del acto oficial a honrar la memoria de monseñor óscar Romero asesinado en 1980 en el marco de la guerra civil que azotó al país.
'Sostuve durante 18 meses de contacto con la población durante la campaña electoral: que si la voluntad popular y Dios me lo permitían haría un gobierno de opción preferencial por los pobres como monseñor Romero hubiera deseado', agregó en su visita a la cripta.
Después de los actos oficiales de gobierno, Funes acudió a un encuentro popular en el estadio Cuscatlán, el más grande de El Salvador, en el que participaron líderes del Fmln y dirigentes de izquierda de países latinoamericanos.
'Aquí hay que esperar, darle la oportunidad. El tiempo va a ir diciendo si cumple lo que él ha prometido. De eso los salvadoreños debemos de estar vigilantes de lo que ha prometido y exigirle que lo cumpla', dijo a la AP el cirujano José Félix Pérez, de 40 años, uno de los asistentes a la transmisión del mando principal realizado bajo estrictas medidas de seguridad.
Irma Amaya, una comerciante de 56 años, dijo que el Gobierno de Funes 'era un cambio que el sufrido pueblo salvadoreño esperaba desde hace muchos años'. AFP/AP
Ex guerrilla salvadoreña se convierte en partido gobernante
A 17 años del fin de la guerra civil en El Salvador, la ex guerrilla izquierdista se convirtió en partido gobernante de este país centroamericano, al asumir ayer la presidencia el periodista Mauricio Funes.
El 10 de octubre de 1980, cinco organizaciones político-militares conformaron en La Habana, Cuba, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, Fmln, para impulsar la lucha armada en El Salvador y conquistar el poder, ante lo que consideraron el cierre de espacios de participación política y la injusticia social imperante.
Una vez finalizado el conflicto armado de 12 años, mediante la firma de acuerdos de paz gobierno-guerrilla, suscritos el 16 de enero de 1992, el Fmln destruyó sus armas y se convirtió en partido político. Con Funes a la cabeza y promoviendo un 'cambio seguro', el Fmln ganó las elecciones presidenciales del 15 de marzo pasado y puso fin a 20 años de gobiernos de la derechista Alianza Republicana Nacionalista.
En los comicios legislativas y municipales del pasado 18 de enero, el Fmln había logrado aumentar de 32 a 35 diputados, convirtiéndose en la primera fuerza política en el Congreso, aunque éste seguirá dominado por tres partidos de derecha. Sin embargo, en las elecciones de enero, la pérdida de la emblemática alcaldía de San Salvador, se convirtió en el golpe más grande que sufrió el partido de izquierda.
'Con el presidente Álvaro Colom hablé sobre inversiones energéticas, desarrollo social y seguridad'.
Lula da Silva
Presidente de Brasil
'Todo esto es una demostración de la madurez democrática en El Salvador'.
Michelle Bachelet
Presidenta de Chile.
'Funes es un líder que quiere lo mejor para su pueblo y tiene todo nuestro apoyo'.
Rafael Correa
Presidente de Ecuador
'El Salvador ha alcanzado una madurez política y democrática enorme'.
Fernando Lugo
Presidente de Paraguay