La violencia escaló en el estado de Tamaulipas, noreste de México, donde en menos de una semana fueron hallados 72 migrantes muertos, asesinaron a un alcalde y se registraron cinco explosiones pese al despliegue militar en la zona.
'Acaban de matar al presidente municipal -alcalde- de Hidalgo', Marco Antonio Leal García, informó una fuente de la Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas que pidió el anonimato y no dio más detalles.
La fiscalía añadió que el alcalde fue atacado a balazos cuando viajaba en auto con su hija de cuatro años, quien fue herida en una pierna. El ataque se produjo cuando salían de su rancho, ubicado en Hidalgo, una ciudad de unos 24,200 habitantes situada a 90 km de la capital estatal, Ciudad Victoria.
El presidente Felipe Calderón condenó 'enérgicamente' el asesinato y dijo que 'los repudiables acontecimientos violentos registrados recientemente en esa entidad del país refuerzan el compromiso de continuar combatiendo con todos los recursos del Estado mexicano a las bandas criminales', según un comunicado de la Presidencia.
El asesinato del alcalde se suma a las cinco explosiones registradas desde el viernes en Tamaulipas, después del hallazgo de los cadáveres de 72 inmigrantes en el municipio de San Fernando, a 180 km de la frontera con Estados Unidos.
El último artefacto reportado explotó el sábado por la noche en Tampico, al sur del estado, en las instalaciones de la Policía local y dejó heridos a un policía y a un civil que se encontraba cerca del lugar. La explosión en Tampico se registró a pocas horas de la detonación de otros dos explosivos en calles céntricas de Reynosa (norte del estado, fronteriza con Estados Unidos), donde al menos 15 personas resultaron heridas.
El viernes en Ciudad Victoria, capital de Tamaulipas, estallaron dos coches bomba, uno en las instalaciones de Televisa, la principal cadena del país, sin dejar heridos, pero dejó fuera del aire la señal local, y otro en las oficinas encargadas del tránsito automovilístico local. Los choques entre narcotraficantes Zetas y el cartel del Golfo y otras organizaciones han dejado un saldo de más de 28,000 muertos en los últimos tres años y medio, según cifras oficiales.
La Secretaría de la Defensa informó que el líder de los Zetas en la ciudad industrial de Monterrey fue detenido en un operativo efectuado el viernes en el que murieron cuatro delincuentes y otros cinco fueron capturados.