Estambul, Turquía.
El poder turco intensificó ayer las purgas después del golpe militar fallido contra el presidente Recep Tayyip Erdogan, con la destitución de miles de policías, pero prometió respetar el “derecho” para tranquilizar a sus socios extranjeros, inquietos ante una deriva represiva.
Un total de 7,543 militares y magistrados detenidos, cerca de 9,000 policías, gendarmes y funcionarios despedidos: la magnitud de la operación de limpieza es impresionante, por mucho que el presidente turco hubiera prometido eliminar el “virus” faccioso.
El primer ministro turco, Binali Yildirim, detalló 6,038 militares, 755 magistrados y 100 policías entre los sospechoso detenidos. La lista incluye 103 generales y almirantes, entre ellos dos presuntos cabecillas del golpe.
Sospechas
El comisario europeo de Política de Vecindad y Ampliación, Johannes Hahn, afirmó ayer que las autoridades turcas tenían preparada una lista de jueces a los que depurar como represalia tras el intento de golpe en la noche del pasado viernes. “Estoy muy preocupado. Es exactamente lo que nos temíamos”, indicó Hahn a su llegada al Consejo de Ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) para abordar la situación en Turquía.
El comisario austríaco recordó que, tras el levantamiento de un sector de los militares turcos, la UE pidió que las consecuencias estuvieran “en línea con los estándares internacionales del Estado de derecho”.
“Y lo que vemos no se cumple realmente”, apuntó. Preguntado por si las autoridades turcas están sacando ventaja de la situación,
Han respondió: “Las listas, que ya estaban disponibles justo después de este acontecimiento, indican que algo estaba preparado, que en cierto momento tendrían que ser utilizadas”, consideró.
Pena de muerte. La pena de muerte no esta descartada para los sospechosos de conspirar contra el gobierno de Turquía, dijo ayer el presidente Erdogan, en una entrevista con la cadena CNN.
“Es claro que se trata de un crimen de traición”, dijo cuando se le preguntó sobre los llamados para que los presuntos conspiradores enfrenten la pena capital. “Pero por supuesto, esto será una decisión parlamentaria para que pueda convertirse en una medida constitucional”, añadió, dado que la abolición de la pena de muerte en Turquía en 2004 fue parte de largos esfuerzos conjuntos con la UE. “Así que los líderes tendrán que juntarse para discutirlo, yo aprobaré cualquier decisión que provenga del parlamento”, sostuvo.
“No podemos decir ni sí ni no por adelantado”, señaló.
Preocupación
EUA, la UE y la OTAN exhortaron ayer a Turquía a respetar el estado de derecho y a no caer en una represión generalizada. “Llamamos al gobierno de Turquía a respetar las instituciones democráticas de la nación y el estado de derecho”, dijo el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, luego de reunirse en Bruselas con los ministros de Relaciones Exteriores de la UE.
En una conferencia conjunta con la jefa de la diplomacia europea Federica Mogherini, Kerry apuntó que EUA y la Unión Europea seguirán muy de cerca los acontecimientos en Turquía. “Ningún país puede adherir a la UE si introduce la pena de muerte”, afirmó Mogherini.
Al tiempo que el golpe ha enrarecido las relaciones entre Ankara y Washington, la policía turca detuvo ayer a siete militares tras un registro en la base aérea de Incirlik, utilizada por la coalición antiyihadista liderada por EUA, según la agencia Anadolu.
El poder turco intensificó ayer las purgas después del golpe militar fallido contra el presidente Recep Tayyip Erdogan, con la destitución de miles de policías, pero prometió respetar el “derecho” para tranquilizar a sus socios extranjeros, inquietos ante una deriva represiva.
Un total de 7,543 militares y magistrados detenidos, cerca de 9,000 policías, gendarmes y funcionarios despedidos: la magnitud de la operación de limpieza es impresionante, por mucho que el presidente turco hubiera prometido eliminar el “virus” faccioso.
El primer ministro turco, Binali Yildirim, detalló 6,038 militares, 755 magistrados y 100 policías entre los sospechoso detenidos. La lista incluye 103 generales y almirantes, entre ellos dos presuntos cabecillas del golpe.
Sospechas
El comisario europeo de Política de Vecindad y Ampliación, Johannes Hahn, afirmó ayer que las autoridades turcas tenían preparada una lista de jueces a los que depurar como represalia tras el intento de golpe en la noche del pasado viernes. “Estoy muy preocupado. Es exactamente lo que nos temíamos”, indicó Hahn a su llegada al Consejo de Ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) para abordar la situación en Turquía.
El comisario austríaco recordó que, tras el levantamiento de un sector de los militares turcos, la UE pidió que las consecuencias estuvieran “en línea con los estándares internacionales del Estado de derecho”.
“Y lo que vemos no se cumple realmente”, apuntó. Preguntado por si las autoridades turcas están sacando ventaja de la situación,
Han respondió: “Las listas, que ya estaban disponibles justo después de este acontecimiento, indican que algo estaba preparado, que en cierto momento tendrían que ser utilizadas”, consideró.
Pena de muerte. La pena de muerte no esta descartada para los sospechosos de conspirar contra el gobierno de Turquía, dijo ayer el presidente Erdogan, en una entrevista con la cadena CNN.
“Es claro que se trata de un crimen de traición”, dijo cuando se le preguntó sobre los llamados para que los presuntos conspiradores enfrenten la pena capital. “Pero por supuesto, esto será una decisión parlamentaria para que pueda convertirse en una medida constitucional”, añadió, dado que la abolición de la pena de muerte en Turquía en 2004 fue parte de largos esfuerzos conjuntos con la UE. “Así que los líderes tendrán que juntarse para discutirlo, yo aprobaré cualquier decisión que provenga del parlamento”, sostuvo.
“No podemos decir ni sí ni no por adelantado”, señaló.
Preocupación
EUA, la UE y la OTAN exhortaron ayer a Turquía a respetar el estado de derecho y a no caer en una represión generalizada. “Llamamos al gobierno de Turquía a respetar las instituciones democráticas de la nación y el estado de derecho”, dijo el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, luego de reunirse en Bruselas con los ministros de Relaciones Exteriores de la UE.
En una conferencia conjunta con la jefa de la diplomacia europea Federica Mogherini, Kerry apuntó que EUA y la Unión Europea seguirán muy de cerca los acontecimientos en Turquía. “Ningún país puede adherir a la UE si introduce la pena de muerte”, afirmó Mogherini.
Al tiempo que el golpe ha enrarecido las relaciones entre Ankara y Washington, la policía turca detuvo ayer a siete militares tras un registro en la base aérea de Incirlik, utilizada por la coalición antiyihadista liderada por EUA, según la agencia Anadolu.