22/04/2026
10:02 PM

Los aislados del 'crucero de la gripe”

La histeria y el pánico viajaron también en el Ocean Dream, tras ser vetada su entrada a los puertos de Grenada y Barbados y conocer que entre los enfermos había tres casos de influenza A/H1N1.

“No han sido vacaciones en el mar”. Al menos no las vacaciones en el mar que ha pintado Pullmantur, compañía que fleta el crucero Ocean Dream, afectado en su último viaje en aguas del Caribe por un brote de gripe con 759 pasajeros a bordo, 198 de nacionalidad española.

Según cuenta a El País un miembro de la tripulación, la versión ofrecida por Pullmantur, propiedad del gigante estadounidense Royal Caribbean, dista mucho de la realidad.

La histeria y el pánico viajaron también durante los últimos siete días en el Ocean Dream, tras ser vetada su entrada a los puertos de Grenada y Barbados y conocer que entre los enfermos había tres casos de influenza A/H1N1.

Ayer y tras desembarcar el viernes en la isla de Aruba, los turistas españoles aterrizaron en Madrid y expresaron su enfado por la falta de información.

La compañía comunicó que todavía se encuentra a bordo del Ocean Dream un turista español con fiebre a la espera de pruebas médicas que muestren si está contagiado por la influenza.

Los pasajeros ya en tierra han dejado atrás un viaje a medias y un crucero anclado en Aruba con todavía unos 70 tripulantes -entre ellos los tres afectados por el virus H1N1- aislados de sus compañeros y pendientes de que el protocolo establecido rebaje la alarma.

Semana crítica

Todo empezó entre el miércoles y viernes de la semana pasada cuando la clínica del Ocean Dream se vio superada por la afluencia de tripulantes que acudían con síntomas de gripe.

En tan solo tres días, más de un centenar de trabajadores del crucero que recorre la ruta conocida como Antillas y Granadinas pasó por la consulta.

Ante la posibilidad de que se tratara de un contagio masivo de la nueva gripe, las autoridades sanitarias hicieron analizar en Curaçao, uno de los puertos de paso, muestras de los afectados que podían haber contraído el virus H1N1. El resultado de las pruebas dio tres positivos.

A partir de ese momento, el barco estableció un dispositivo de aislamiento para 70 tripulantes.

Fuera de este cordón sanitario, según relata uno de los 400 tripulantes del Ocean Dream, la histeria y el pánico se apoderaron de los turistas en más de una ocasión y provocaron enfrentamientos entre pasaje y tripulación debido a la falta de información y los vetos al desembarco.

“Era evidente que en Granada no nos esperaban, así que comenzamos a sospechar que algo ocurría”, cuenta Mario Infantini, un pasajero venezolano. Por los altavoces, Pullmantur informó sin más explicaciones que seguirían rumbo a Barbados.

En esta isla tampoco los dejaron desembarcar, y el barco tuvo que dar media vuelta.

El miércoles llegó a la isla de Margarita, donde a las dos de la mañana -hora local- bajaron a tierra los 326 pasajeros, en su mayoría venezolanos, que se habían incorporado al crucero en esa escala.

De ellos sólo presentan síntomas de gripe un argentino y un venezolano, que están en observación. El resto fue enviado a sus casas.