El Sistema Solar parece un modelo de estabilidad. Fenómenos como los eclipses pueden pronosticarse con precisión y los movimientos de los planetas por sí mismos pueden predecirse con exactitud en los próximos millones de años.
Sin embargo, ahora, científicos del Observatorio de París y de la Universidad de California han determinado, de acuerdo con un nuevo estudio numérico, que estas desviaciones pueden literalmente ser incluso más asombrosas.
Así, han determinado cómo la Tierra puede colisionar con Mercurio, Marte o Venus. Y advierten que si bien no hay necesidad de preocuparse, pues, en caso de que esa colisión tenga lugar, las posibilidades son relativamente pequeñas, no será hasta unos cuantos miles de millones de años.
Anteriormente se realizaron estudios de órbitas planetarias basados en simulaciones estadísticas (ecuaciones promedio para el estudio del movimiento de los planetas). Sin embargo, estas ecuaciones se vuelven defectuosas cuando se considera una colisión planetaria. En el estudio, publicado en el último número de Nature, Jacques Laskar y Michael Gastineau usaron un modelo no promedio que toma en cuenta la relatividad general de todo el sistema solar en los próximos 5 mil millones de años.
Los científicos revisaron 2,501 escenarios de posibles colisiones y encontraron que unos 25 conducían a un trastorno con la órbita de Mercurio, y uno de éstos conducía a una colisión con la Tierra. Las simulaciones indicaron que Mercurio, a pesar de su pequeño tamaño, supone un gran riesgo para el orden actual.
En otro escenario, que tendría lugar dentro de 3 mil millones de años, se vio a Marte y a la Tierra orbitar a menos de 794 kilómetros, además de cinco casos en los que Marte podría ser expulsado del Sistema Solar en los próximos 5 mil millones de años.
Por otra parte, encontraron una colisión entre dos cuerpos celestes en casi 200 escenarios, de los cuales 48 incluyen a la Tierra.
Los científicos presentaron los resultados de su estudio con una gran cantidad de simulaciones por ordenador. En él se muestra que las órbitas de los planetas (Mercurio, Venus, Tierra, y Marte) tienen aproximadamente 99 por ciento de posibilidades de mantener su actual y puntual mecanismo en los próximos 5 mil millones de años.
Las continuas interacciones por atracciones gravitacionales entre planetas degradan sus repetitivos y predecibles movimientos. Con el tiempo, un sistema de órbitas puede volverse más desordenado, de forma que los planetas colisionen con una estrella u otro planeta.
- Las predicciones orbitales pueden de hecho convertirse en caóticas en unos 5 millones de años.
- En las últimas décadas, los ordenadores han facilitado el conocimiento de los mecanismos celestiales.