Managua.
Cientos de efectivos de las “fuerzas combinadas” del Gobierno de Nicaragua celebraron ayer, con vítores y música, la toma de control de Masaya, donde el martes derribaron las barricadas y borraron pintadas con frases contra el presidente Daniel Ortega.
Efectivos de la Policía Nacional, parapolicías, paramilitares y antimotines llevaron a cabo en Masaya la llamada “ Operación Limpieza”, que consistió en derribar los “tranques” (bloqueos) que seguían levantados y eliminar cualquier resto que recordase que el pueblo se declaró “territorio libre del dictador”, en referencia a Ortega.
El operativo policial, que se llevó a cabo de forma violenta por parte de las fuerzas estatales hacia la población, se saldó con tres personas fallecidas el martes en la localidad. Un policía, un joven de 15 años y una mujer que estaba en la acera de su casa fueron asesinados con armas de fuego en el transcurso de la denominada “Operación Limpieza” en Masaya, según la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (Anpdh).
Ayer, el barrio masaya de
Monimbó, de tradición indígena, amaneció atestado de miembros de las “fuerzas combinadas”, quienes aseguraron que “ha vuelto la paz y la tranquilidad” para los pobladores. afirmación que contrasta con la escena del entierro de un joven de 15 años asesinado en la refriega.
“Proclamamos nuestra victoria, nuestro avance sobre esas fuerzas tenebrosas, diabólicas, que durante tres meses azotaron y secuestraron la paz, pero no pudieron”, dijo la vicepresidenta Rosario Murillo, en su alocución diaria con medios oficiales.
En medio de ese triunfalismo el gobierno celebrará el 39 aniversario de la revolución (celerabda el 19 de julio), aunque Murillo no convocó a un acto multitudinario, como lo hizo desde 2007, cuando Ortega volvió al poder.
OEA
La Organización de los Estados Americanos exhortó ayer al gobierno de Nicaragua a dialogar con la oposición para acordar fechas para realizar elecciones anticipadas.
En una resolución aprobada por 21 de sus 34 miembros activos, la OEA también reiteró su “enérgica condena” a “todos los actos de violencia, represión, violaciones de derechos humanos y abusos, incluyendo aquellos cometidos por la policía, grupos parapoliciales y otros actores contra el pueblo..., según lo documentado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh)”.
Cientos de efectivos de las “fuerzas combinadas” del Gobierno de Nicaragua celebraron ayer, con vítores y música, la toma de control de Masaya, donde el martes derribaron las barricadas y borraron pintadas con frases contra el presidente Daniel Ortega.
Efectivos de la Policía Nacional, parapolicías, paramilitares y antimotines llevaron a cabo en Masaya la llamada “ Operación Limpieza”, que consistió en derribar los “tranques” (bloqueos) que seguían levantados y eliminar cualquier resto que recordase que el pueblo se declaró “territorio libre del dictador”, en referencia a Ortega.
El operativo policial, que se llevó a cabo de forma violenta por parte de las fuerzas estatales hacia la población, se saldó con tres personas fallecidas el martes en la localidad. Un policía, un joven de 15 años y una mujer que estaba en la acera de su casa fueron asesinados con armas de fuego en el transcurso de la denominada “Operación Limpieza” en Masaya, según la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (Anpdh).
| Saturaron las calles de Monimbó.
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“Proclamamos nuestra victoria, nuestro avance sobre esas fuerzas tenebrosas, diabólicas, que durante tres meses azotaron y secuestraron la paz, pero no pudieron”, dijo la vicepresidenta Rosario Murillo, en su alocución diaria con medios oficiales.
En medio de ese triunfalismo el gobierno celebrará el 39 aniversario de la revolución (celerabda el 19 de julio), aunque Murillo no convocó a un acto multitudinario, como lo hizo desde 2007, cuando Ortega volvió al poder.
| Fuerzas especiales con su armamento.
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La Organización de los Estados Americanos exhortó ayer al gobierno de Nicaragua a dialogar con la oposición para acordar fechas para realizar elecciones anticipadas.
En una resolución aprobada por 21 de sus 34 miembros activos, la OEA también reiteró su “enérgica condena” a “todos los actos de violencia, represión, violaciones de derechos humanos y abusos, incluyendo aquellos cometidos por la policía, grupos parapoliciales y otros actores contra el pueblo..., según lo documentado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh)”.