El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) anunció nuevas restricciones al sistema de visas para estudiantes, visitantes de intercambio y periodistas extranjeros, con cambios que establecen límites de permanencia y mayores controles migratorios por orden del presidente Donald Trump.
La medida modifica las visas de no inmigrantes de las categorías F, J e I y elimina la figura conocida como "duración de estatus", que permitía a algunos extranjeros permanecer en el país sin una fecha fija de salida mientras mantuvieran su condición migratoria.
El DHS aseguró que la nueva normativa busca fortalecer la seguridad nacional y evitar posibles abusos del sistema migratorio. El secretario Markwayne Mullin afirmó que el esquema anterior facilitaba fraudes al permitir que algunos estudiantes extendieran su permanencia de manera indefinida.
Con las nuevas reglas, los estudiantes con visa F y visitantes de intercambio con visa J podrán permanecer en Estados Unidos únicamente durante el tiempo que dure su programa, con un máximo de cuatro años.
Quienes necesiten más tiempo para completar sus estudios deberán solicitar una Extensión de Estancia (EOS) ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS). Además, estarán sujetos a controles biométricos, revisión de antecedentes y verificaciones contra posibles fraudes.
Otro cambio establece que los estudiantes con visa F-1 tendrán 30 días, en lugar de 60, para salir del país, trasladarse a otra institución educativa o solicitar un cambio de estatus después de finalizar sus estudios.
Para los periodistas extranjeros con visa I, el periodo máximo de permanencia será de 30 días, mientras que los corresponsales provenientes de China podrán permanecer hasta 90 días debido a las tensiones entre Washington y Beijing.
La nueva norma será publicada en el Registro Federal y entrará en vigor 60 días después de su publicación oficial, con una aplicación prevista para el 15 de septiembre. La medida mantiene bajo atención a estudiantes internacionales y medios extranjeros que operan en territorio estadounidense.