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Enorme gazpacho humano de tomate

  • Actualizado: 01 septiembre 2011 /

Unas 120 toneladas de tomates se convirtieron ayer en un gigantesco gazpacho cuando unas 40,000 personas participaron en la fiesta de la “Tomatina” de Buñol (este de España).

Unas 120 toneladas de tomates se convirtieron ayer en un gigantesco gazpacho cuando unas 40,000 personas participaron en la fiesta de la “Tomatina” de Buñol (este de España), la guerra de los tomates que desde 1944 se celebra el último miércoles de agosto.

Eufóricos y excitados, 40,000 jóvenes de todo el mundo, desde Estados Unidos a Japón, se arrojaban el rojo y sabroso producto de la huerta, durante una hora, en la plaza de Buñol, en la región de Valencia.

Las calles se transformaron en una impresionante y espesa salsa de tomate gigante y los jóvenes “guerreros”, con el organismo cargado de sangrías, muchos con el torso desnudo, se arrojaban los tomates en el centro y los alrededores de la Plaza Mayor de esta localidad de 10,000 habitantes, ubicada a unos 40 kilómetros de Valencia. Cinco camiones habían vaciado de sus remolques esas 120 toneladas de tomates en medio de una multitud entusiasta que no se hizo esperar para lanzarse los proyectiles en un todos contra todos sin piedad.

Expectativa

La mayoría había llegado con varias horas de anticipo y tuvieron tiempo de arrancar la fiesta con una sangría, improvisando pequeñas batallitas.

La consigna era “aplastar los tomates” antes de arrojarlos para que el golpe fuera menos contundente, llevar “ropa vieja”, prendas que puedan ser tiradas después de la fiesta y si es posible un calzado resistente que no pueda perderse entre la tomatera, explicaron los organizadores.

La “tomatina” atrae a un número creciente de extranjeros y este año “reforzaremos la seguridad, con 200 agentes de la policía y de protección civil”, prometió Rafael Pérez, concejal de Buñol.