Nueva York, Estados Unidos.

El policía Wilbert Mora, que resultó herido de gravedad tras un incidente en el que su compañero Jason Rivera perdió la vida, murió hoy en un hospital de Nueva York, informó la jefa de ese departamento, Keechant Sewell.

“Con gran tristeza les anuncio el fallecimiento del oficial Wilbert Mora”, indicó en un tuit Sewell, la primera mujer en dirigir la policía en Nueva York.

“Wilber es tres veces héroe. Por elegir una vida de servicio, por sacrificar su vida para proteger a los demás y por dar vida aún en la muerte a través de la donación de órganos. Inclinamos la cabeza con el corazón apenado”, indicó además en su tuit.

El alcalde, Eric Adams, también tuiteó en homenaje a Mora y mandó un mensaje “a su familia, sus allegados y hermanos y hermanas de la policía: Su ciudad está con ustedes hoy y siempre”.

La muerte de Mora ocurre mientras la ciudad se dispone a dar el último adiós a su compañero, que será velado el próximo jueves en la catedral San Patricio, en lo que se vaticina será una multitudinaria despedida por neoyorquinos cansados de la violencia. El oficial será sepultado el viernes.

Mora, de 27 años, cuatro de ellos como policía, fue herido en la cabeza el pasado viernes cuando acudió con dos compañeros, entre ellos Rivera, de 22 años, a atender una llamada de auxilio por violencia doméstica en el vecindario de Harlem, realizada por una mujer que discutía con su hijo y que presuntamente le amenazó.

El hombre, identificado como Lashawn McNei, de 47 años, y que se había refugiado en el dormitorio del apartamento, disparó contra Rivera, que perdió la vida, y Mora que batalló por su vida hasta hoy. En cuanto al agresor, quedó herido grave hasta ayer, cuando murió.

El tercer policía, Sumit Sulan, logró herir a McNei, con expediente criminal, cuando intentaba escapar del apartamento. El arma que usó McNei, una Glock, había sido robada en Baltimore en 2017.

Las muertes de Rivera y Mora ocurren en medio de una ola de violencia que afecta a Nueva York, que el alcalde Eric Adams ha catalogado como una crisis y que incluye además a otros policías heridos de bala la pasada semana.

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Otras víctimas que también impactaron a la opinión fue una joven puertorriqueña, camarera de un Burger King y asesinada a tiros en un atraco, y una niña de un año herida en la cara por una bala perdida mientras estaba con su madre en un coche.

“Estamos lidiando con una oleada de violencia” ha dicho el alcalde demócrata.

La violencia, que Adams, un expolicía, prometió erradicar durante su campaña electoral a la alcaldía, y a la que los neoyorquinos exigen una respuesta, le llevó a presentar este lunes un ambicioso plan de seguridad que integra a agencias municipales, estatales y federales para parar el flujo de armas, endurecer las penas por su tráfico y recuperar la polémica unidad de policías en ropa de civil, entre otras medidas. EFE