El acercamiento y normalización de relaciones entre Cuba y los Estados Unidos enfrenta un nuevo obstáculo con la renovación del bloqueo económico a Cuba, vigente desde 1962.
En esta ocasión ha sido Donald Trump el encargado de renovar la legislación que impide a personas naturales o jurídicas estadounidenses hacer negocios con Cuba.
Dicha legislación, basada en un centenario estatuto de 1917 y conocido como la Ley de Comercio con el Enemigo, expiraba el próximo 14 de septiembre y debe ser renovado cada año, por lo que ahora se mantendrá hasta septiembre de 2018.
La legislación le permite al presidente de los Estados Unidos para aplicar sanciones económicas a otros países en tiempo de guerra o bien durante un período de emergencia nacional, por lo que fue utilizada en 1962 por el entonces presidente John F. Kennedy como la base para el bloqueo económico a la isla.
Aunque las facultades presidenciales fueron restringidas por la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977, la legislación previa siguió aplicándose a Cuba.
Estas acciones de la administración Trump ocurren en momentos en los que Cuba sufre los embates del poderoso huracán Irma.