El diario “El País” del Grupo Prisa, considerado el periódico de referencia en España, pidió ayer al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que se vaya y convoque ya las elecciones generales, previstas para el próximo mes de marzo.
En un editorial titulado “Final de ciclo”, que comienza en la portada, tras afirmar que “a la fecha nos encontramos con un país amenazado de ruina (atrapado en la vorágine de los mercados financieros desatada sobre Europa)”, dice que “si Zapatero quiere rendir un último servicio al país, debe hacerlo abandonando el poder cuanto antes”.
“Los españoles en su conjunto, y los votantes socialistas, en particular, se lo agradecerán”, agrega.
“El País” sostiene que desde que Zapatero desató las dudas sobre su continuidad, “en un comentario tan informal como irresponsable” a finales de 2010, “los acontecimientos se han precipitado. Para peor”.
En picada
Repasa la situación del país, sometido a grandes presiones en los mercados financieros, pero también -dice- “sin perspectiva, con serios problemas de cohesión social y aun territorial, en el que cunde la desilusión entre los ciudadanos sin distinción de ideologías o de clase social”, por lo cual considera que “existen motivos más que fundados para la intranquilidad”.
Tras insistir en que las turbulencias en los mercados “se han cebado con España con una intensidad que no solo amenaza con estrangular las finanzas públicas, sino que asfixia desde hace tiempo a empresas de todo tamaño”, afirma que “el sendero hacia la nada por el que se precipitaron con anterioridad Grecia, Irlanda y Portugal viene siendo recorrido a trompicones por España”.
Señala, no obstante, que “sería injusto responsabilizar de todos los males a nuestras autoridades”, ya que considera que una parte no menor tiene su origen en Europa, pero agrega “es imposible no reconocer la parvedad de la aportación española” a las soluciones que se necesitan.
“Más allá de la impotencia de Europa para solventar sus problemas, la pérdida de confianza en la gestión de José Luis Rodríguez Zapatero parece irreversible y el creciente escepticismo sobre la gobernabilidad española en las circunstancias actuales amenaza con acrecentar nuestros males”, agrega.
Afirma además que “hace ya mucho que las respuestas del presidente del Gobierno a los desafíos a los que se enfrenta España apenas merecen crédito alguno por parte de los ciudadanos”.
Recuerda en este punto el “descalabro de los socialistas” en las elecciones locales del pasado 22 de mayo y el descontento popular plasmado en las calles en las protestas de los “indignados”.