La Fuerza Aérea Brasileña continuaba anoche la búsqueda del avión de Air France desaparecido con 228 personas a bordo en medio del Atlántico, con aeronaves equipadas con aparatos electrónicos, de radar e infrarrojos, sin que por el momento se haya detectado ninguna señal de la nave.
La búsqueda del Airbus A330 de Air France que se desvaneció cuando cubría la ruta Río de Janeiro-París 'prosigue con dos aviones durante la noche', informó el coronel Jorge Amaral, subjefe de comunicación de la Aeronáutica. Los aviones son un Hércules C130, que intentará captar las frecuencias del localizador de emergencia de la aeronave, y un R99, una aeronave tipo awac brasileña que utiliza un radar de apertura sintética, SAR, que realiza un mecanismo de barrido para captar imágenes.
Sin señales
Ningún rastro del avión ha sido localizado hasta el momento, aseguró el coronel, explicando que el mismo resultado negativo fue obtenido por los dos aviones franceses que hacen búsquedas en el espacio de Senegal, los cuales 'no continuarán de noche'.
La única información surgida hasta el momento que indicó alguna anomalía en el área fueron unas manchas naranjas en el mar reportadas por un piloto de un avión de la brasileña TAM que se dirigía a Brasil poco después de que el avión desaparecido emitiera la última señal, dijo el coronel. Según el vocero, no se pudo identificar si las manchas naranjas, detectadas todavía en la zona bajo vigilancia aérea senegalés, podrían haber sido boyas o puntos de fuego.
Antes de desaparecer, el avión de Air France transmitió a las 2.14 de la mañana un mensaje automático que daba cuenta de 'un problema de presurización y uno del sistema eléctrico', dijo poco antes el coronel. 'Las condiciones meteorológicas eran severas en aquel lugar', precisó.
En una zona sin cobertura de radares, el área de búsqueda comienza en pleno Océano Atlántico a partir del punto en el que el avión emitió la última señal electrónica, a 1,100 km de la ciudad de Natal, en la costa noreste de Brasil, y 100 km antes del inicio del área de control de Senegal. AFP/AP
Turbulencias y rayos entre las posibles causas
París. La zona atravesada por el avión de Air France, desaparecido el lunes entre Río de Janeiro y París, es conocida por los pilotos por sus violentas turbulencias que, asociadas a los rayos, podrían explicar el accidente, una de la multitud de causas posibles, según los expertos.
'El avión se encontraba en la zona de convergencia intertropical conocida por sus fuertes turbulencias y sus violentas tormentas. Los pilotos que cubren el trayecto entre Sudamérica y Europa o Sudáfrica y Europa lo saben', indicó Robert Galan, experto aeronáutico e investigador para los accidentes de avión. 'En esta zona, las nubes suben muy alto. Los aviones están equipados con radares meteorológicos que permiten ver las zonas de turbulencias más activas y esquivarlas.
A veces se hacen grandes rodeos para evitarlas', explicó. Según Air France, la aeronave desapareció cuando entró en una zona tormentosa con fuertes perturbaciones y habría sido fulminado por un rayo, como lo supone el director de comunicación de Air France, François Brousse.