09/05/2026
08:22 AM

Chelsey Sullenberger, el héroe de Nueva York

El piloto Chelsey Sullenberger, cuya pericia logró posar como una pluma sobre el río Hudson un Airbus-A320 con 155 ocupantes, se convirtió en el nuevo héroe de Nueva York.

El piloto Chelsey Sullenberger, 57 años, cuya pericia logró posar como una pluma sobre el río Hudson un Airbus-A320 con 155 ocupantes, se convirtió instantáneamente en el nuevo héroe de Nueva York.

Ver: Milagroso acuatizaje en Nueva York

'Es un piloto de pilotos, adora el arte de volar', dijo desde California su esposa Lorrie, asediada por los medios tras la hazaña de su marido que no puede hablar en público mientras avanza la investigación sobre el accidente.

Los diarios de Nueva York ya le hicieron un triunfo: 'Héroe del Hudson', tituló el Daily News. 'Piloto superhéroe', proclamó el New York Post. 'Dos alas y una plegaria: cómo el piloto los salvó a todos', anuncia Newsday.

Desde los ataques terroristas de 2001, los neoyorquinos recuperaron la vida normal, pero cualquier situación de emergencia reaviva para muchos el recuerdo de la pesadilla que vivieron hace ocho años.

Y en momentos en que los medios los bombardean con malas noticias sobre la crisis económica o el escándalo del financista Bernard Madoff que los estafó por decenas de miles de millones de dólares, hallaron en Sullenberger un héroe providencial e incuestionable, al menos por el fin de semana más frío del año.

De cabello y bigote cano, este veterano capitán de US Airways, que lo contrató hace 29 años, y hace más de 40 que vuela, fue siete años piloto en la Fuerza Aérea con cazas F-4 en al década del 70 y aconsejó incluso a la Nasa sobre seguridad.

Colega

John Silcott, un piloto de la aerolínea United con ocho años de experiencia pilotando Airbus-A320, calificó de 'notable' la proeza de Sullenberger.

'Definitivamente es un héroe. Lograr que no haya ninguna víctima fue algo excepcional', insistió Silcott.

'Tiene mucho control, es muy profesional', admitió su esposa rubia, rodeada de sus dos hijas. Se enteraron después de los hechos porque el piloto las llamó directamente antes de que saliera en los medios. 'Tuve un incidente', les dijo. Lorrie Sullenberg casi lloraba de alegría al relatar su 'shock' cuando se enteró de la envergadura del 'incidente'. Y esa noche, las niñas se fueron a dormir tras pasarse la velada mirando a todas las televisoras proclamar a su padre como héroe nacional. 'Fue un poco extraño todo', comentó Lorrie.

Instructor de la asociación de pilotos como experto en seguridad, Sullenberger conoce especialmente el tema de los accidentes y colaboró en varias pericias del Ntsb, la oficina federal de seguridad en el transporte.

Justamente la Ntsb tendrá la última palabra de la historia del 'Milagro sobre el Hudson' cuando determine, tras una investigación que apenas comienza, las causas exactas del accidente.

Teoría

Las autoridades sospechan que la avería puede haber sido provocada por el impacto de una o varias aves, pero sólo podrán saberlo tras el examen detenido de las turbinas y de las 'cajas negras' que encierran los datos del vuelo.

Sullenberger es un ex piloto de combate que dirige una firma asesora de seguridad, además de pilotear aviones comerciales. Ha estudiado la sicología de las tripulaciones en situaciones de crisis a fin de mantenerlas en funcionamiento, dijo el ingeniero civil Robert Bea, cofundador del Centro para la Administración de Riesgos Catastróficos de la Universidad de California en Berkeley.

El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, anunció que dará las llaves de la ciudad al piloto Chesley B. 'Sully' Sullenberger III por su heroica acción. Las autoridades federales tratan ahora de recuperar la caja negra del avión y de entrevistar a los tripulantes acerca del accidente, causado al parecer cuando una bandada de gansos salvajes se estrelló contra dos motores del avión.

El Airbus A320, construido en 1999, está ahora amarrado a un muelle en el extremo del Lower Manhattan, el sur de la isla, donde se encuentra la ciudad de Nueva York. AFP/AP

Se pierden dos turbinas

La investigación sobre la caída al Hudson de un avión con 155 ocupantes que sobrevivieron se topó con un primer obstáculo ayer, cuando los investigadores federales constataron que las dos turbinas del aparato se desprendieron y están perdidas en el lecho del río.

Las turbinas, admitió en rueda de prensa Kitty Higgins, miembro del equipo de la Oficina Nacional de Seguridad en el Transporte, Ntsb, de Estados Unidos que investiga el accidente, 'son una pieza muy importante del rompecabezas'.

El Airbus A-320 accidentado seguía sumergido casi totalmente en el agua el viernes, amarrado a un muelle en el extremo sur de Manhattan, adonde había sido remolcado vacío horas después del accidente el jueves en que los 155 ocupantes del aparato se salvaron gracias a la pericia del piloto que logró acuatizar.

'Ninguna de las dos turbinas sigue unida al avión', dijo Higgins. Agregó: 'No es algo inusual para este tipo de impacto'. Se utilizarán sonares y equipos de buzos para dar con los dos motores en el lecho del caudaloso río.

  • 20 personas del equipo de la Ntsb dirigido por el veterano investigador Robert Benson comenzaron a trabajar ayer para determinar las causas exactas del accidente, aunque la teoría más fuerte es que chocó con unas aves.
  • 5 pasajeros que fueron ingresados el jueves al hospital de Nueva York por hipotermia se recuperan satisfactoriamente.
  • 2 personas sufrieron cortaduras, pero están fuera de peligro, informaron autoridades médicas.