17/04/2026
01:18 AM

Chávez prometió ayuda de '$300 millones” a FARC

El presidente venezolano Hugo Chávez prometió en 2007 una ayuda de “300 millones de dólares” que no se concretó a las FARC.

El presidente venezolano Hugo Chávez prometió en 2007 una ayuda de “300 millones de dólares” que no se concretó a las FARC, a las que brindó apoyo político y acceso territorial, según un análisis del material informático del ex número dos de la guerrilla colombiana Raúl Reyes divulgado ayer en Londres.

El informe, elaborado por el Instituto de Estudios Estratégicos, IISS, británico, afirma que en contrapartida las FARC también ayudaron al régimen en el tema de la seguridad tras el golpe fallido de 2002 contra el mandatario venezolano.

La investigación revela, además, que la llegada al poder del presidente ecuatoriano Rafael Correa, quien supuestamente “aceptó” una contribución de “400,000 dólares” de las FARC a su campaña, fue para la guerrilla el “clímax” de años de esfuerzos para infiltrarse en Ecuador.

Sin embargo, la guerrilla colombiana no llegó a gozar nunca del mismo “apoyo estatal” en ese país que en Venezuela, concluyó el IISS, un ‘think tank’ privado, especializado en asuntos estratégicos, en su informe “Los documentos de las FARC: Venezuela, Ecuador y el archivo secreto de ‘Raúl Reyes’”.

Ardua investigación

El libro, de 240 páginas, es fruto de más de dos años de análisis de miles de documentos informáticos hallados en los tres ordenadores, dos discos duros y tres lápices USB encontrados en el campamento ecuatoriano de las FARC donde Reyes fue abatido el 1 de marzo 2008 en un bombardeo de las fuerzas colombianas.

Aunque los archivos fueron entregado al IISS por el gobierno de Colombia después de que Interpol confirmara su autenticidad, el IISS defendió la “independencia de su investigación”.

La embajada de Venezuela en el Reino Unido rechazó el informe y denunció una posible “campaña agresiva de propaganda” en contra de su país justo cuando las relaciones con Colombia alcanzaron “un nivel estable de cooperación y de diálogo amistoso”.

En Colombia, la canciller María Ángela Holguín, interrogada al respecto por una radio, evitó comentar. El informe, que se centra en las relaciones de las FARC con sus vecinos, señala que la guerrilla llegó a Venezuela mucho antes que Chávez, pero que el vínculo se fortaleció desde el acceso de éste al poder en 1999.

“Desde por lo menos 2000, Chávez abrigó la clara intención de suministrarles apoyo financiero en una escala calculada para afectar el equilibrio estratégico de Colombia”, afirma del IISS. También les permitía utilizar su territorio, con apenas “restricciones menores”.

Refuerzan estructura

Tras el golpe de Estado de 2002, que estuvo a punto de derribar a Chávez, el mandatario venezolano diseñó una estrategia para contrarrestar un nuevo intento o una invasión estadounidense, lo cual dio un nuevo papel a las FARC.

Éstas proporcionaron “entrenamiento en guerra de guerrillas y urbana que se habían configurado para defender la Revolución Bolivariana”, estimó Nigel Inkster, director de Amenazas Transnacionales en el IISS.

Según él, el archivo ofrece también “sugerencias tentadoras, pero finalmente sin pruebas concretas, de que las FARC, operando para y de parte del Estado venezolano, podrían haber cometido asesinatos de oponentes es políticos de Chávez”.

Luego las relaciones se enfriaron, pero el mandatario venezolano inició un proceso de reconciliación con las FARC entre 2006 y 2007, cuando les prometió una “ayuda de 300 millones de dólares”.

Hasta donde llegan los documentos incautados a Reyes, parece que Chávez incumplió su promesa y el IISS precisa que la ayuda material se limitó a “algunas transferencias más pequeñas de dinero, armas y municiones”. Tampoco resultaron muy fructuosos los esfuerzos de las FARC para dotarse de sistemas de defensa antiaérea portátil, aunque países como Belarús o China se mostraron en algún momento interesados en vender armas a la guerrilla mediante acuerdos triangulares a través del petróleo venezolano.

Los archivos muestran que Chávez brindó a las FARC un “importante respaldo político para promover su legitimidad en el extranjero” y “socavar los intereses del Gobierno colombiano”.

En el caso de Ecuador, que también restableció recientemente sus relaciones con Colombia rotas tras el bombardeo, los archivos y otras fuentes “sugieren que Correa solicitó personalmente y aceptó fondos ilegales de las FARC en su primera campaña electoral en 2006”, “aproximadamente 400,000 dólares” (100,000 directamente de las FARC y 300,000 de aliados).

A pesar de todo, las FARC nunca tuvieron un “respaldo estatal comparable” en Ecuador al de Venezuela. Y, según el IISS, Quito y la guerrilla no han reanudado hasta ahora sus relaciones rotas desde la muerte de Reyes.

Ecuador niega acusaciones

El vicecanciller de Ecuador, Kintto Lucas, tildó ayer de “totalmente falsa” la alegación de que el presidente Rafael Correa recibió unos 400,000 dólares de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, para su campaña de 2006, como dice un informe de un instituto londinense.

“Nosotros siempre dijimos que no reconocíamos los discos duros, porque no sabemos si realmente son reales o inventados”, dijo a Lucas, quien denunció que “se ha roto la cadena de custodia” de esos discos, por lo que alguna agencia de inteligencia puede haber “inventado” la información.

“No vamos a reconocer ninguna información de esas porque no tienen ninguna veracidad”, sostuvo el vicecanciller, quien enfatizó que es “totalmente falso” que Correa recibiera los fondos de las FARC para su campaña presidencial en 2006, como señala el informe.

También recordó que las mismas acusaciones se realizaron inmediatamente tras la muerte de Reyes. “No hay ninguna cosa nueva” en el informe, añadió.

Según el IISS, Correa aprobó la recepción de esos fondos para su campaña, “pero eso no condujo a una política de apoyo estatal a los insurgentes durante el corto periodo entre el ascenso de Correa a la presidencia y la muerte de Reyes”, se precisa en el estudio. El material informático con el que se hizo el informe fue entregado al IISS por el anterior Gobierno colombiano, encabezado por Álvaro Uribe, el cual ordenó la operación que llevó al bombardeo del campamento de “Raúl Reyes” en territorio ecuatoriano, en el que murieron el líder de las FARC y unas veinte personas más.