Centenares de manifestantes formaron ayer una cadena humana en Washington, desde la Casa Blanca a la Corte Suprema, para protestar contra los diez años de existencia de la prisión de Guantánamo, pese a las promesas de cierre del presidente Barack Obama.
“Diez años de más, diez años es suficiente”, gritaban bajo la lluvia helada los manifestantes, decenas de los cuales estaban vestidos con los famosos uniformes naranjas similares a los de la prisión y cargados de bolsas negras, símbolos del centro de detención estadounidense, aunque también había quien se había rodeado la cabeza con la corona de la Estatua de la Libertad.
“Estamos aquí con nuestro enfado, nuestra energía e, incluso, con nuestra esperanza para pedirle a Obama y a la Corte Suprema que cierren Guatánamo”, dijo Frida Berrigan, de la asociación Testigos contra la Tortura, una de las agrupaciones organizadoras de la manifestación. Delante de la Casa Blanca, manifestantes vestidos de militares representaban las vejaciones a las que han sido sometidos presos de la “guerra contra el terror”. Algunos manifestantes llevaban pegadas a la espalda las fotografías de los detenidos que murieron en Guantánamo.
Ocho detenidos fallecieron y seis pasaron a manos de la justicia del total de detenidos que pasaron o están en Guantánamo. AFP