La depresión tropical Bonnie se debilitó ayer a medida que avanzaba en el Golfo de México, ofreciendo a BP, que decidió reenviar sus equipos al sitio de la marea negra, la esperanza de retomar rápidamente la lucha contra la catástrofe.
El grupo británico anunció ayer que uno de sus dispositivos claves --una plataforma de perforación que opera sobre uno de los pozos de auxilio que podrían permitir sellar definitivamente la fuga de crudo-- regresaba a la zona, situada a 80 km de la costa de Luisiana.
“El Development Driller 3 está seguro en el camino de regreso”, dijo el portavoz del grupo británico, Bryan Ferguson, precisando que se trataba de la plataforma que perforaba “el primer pozo de auxilio”. La plataforma había sido desconectada del pozo por la amenaza de la tormenta tropical Bonnie. Pero ésta se ha debilitado desde la noche del viernes y pasó a ser depresión tropical.
“Se estimó que la tormenta había bajado en intensidad”, señaló Ferguson al explicar la decisión de hacer volver la plataforma.
Ayer por la tarde Bonnie se encontraba sobre el Golfo de México, a 265 km al sudoeste de la desembocadura del río Misisipi, según el Centro Nacional de Huracanes, NHC, con sede en Miami. En su camino, el centro de Bonnie golpeará a Luisiana, a última hora de ayer.
“Pero el fenómeno se ha vuelto menos organizado y podría degenerar en un área de baja presión”, dijo el NHC.
Esfuerzos
Las operaciones de lucha contra la marea negra ya habían sido perturbadas a fines de junio por Alex, el primer huracán de la temporada en el Atlántico.
Luego BP instaló sobre la fuga un embudo concebido para resistir tales condiciones climáticas. Este dispositivo mantiene cerrado el pozo que derramaba anteriormente millones de litros diarios de crudo a las aguas del Golfo.
El almirante Thad Allen, encargado de supervisar la lucha contra la marea negra para la administración norteamericana, indicó el viernes que el pozo seguirá cerrado todo el tiempo que dure la depresión.