15/07/2026
07:31 PM

Balance del sismo en Italia aumenta a 293 muertos

El balance de víctimas del devastador sismo que el pasado lunes sacudió el centro de Italia, ascendió el sábado a 293 muertos tras el hallazgo de tres nuevos cadáveres.

El balance de víctimas del devastador sismo que el pasado lunes sacudió el centro de Italia, y en particular la ciudad medieval de L'Aquila, ascendió el sábado a 293 muertos tras el hallazgo de tres nuevos cadáveres, anunciaron los bomberos.

Los cuerpos sin vida de dos mujeres, de 70 y de unos 40 años, así como el de un joven de 17, fueron descubiertos entre los escombros de un edificio en el centro de L'Aquila,

El viernes en la tarde se intensificaron las tareas de búsqueda entre los escombros de un edificio de cuatro pisos en el centro de L'Aquila, 110 km al noreste de Roma, luego de que un aparato y perros rastreadores detectaran 'señales de vida'.

'Es un trabajo muy largo y muy difícil. Esas señales indican la posibilidad de una vida, pero también puede tratarse de un animal o hasta de gotas de agua', explicó el responsable del servicio de prensa de los bomberos, Luca Cari, al canal de televisión de información Sky TG24. Las tareas de búsqueda de sobrevivientes concluirán el domingo.

Desde hace varios días, la cifra de desaparecidos sigue siendo de 15 Mientras tanto, en L'Aquila comenzaron los preparativos para el domingo de Pascua con la instalación de altares improvisados en los treinta campamentos que albergan a unas 18.000 personas que quedaron sin techo tras el sismo del lunes.

Unas 10.000 hostias y unas 30 botellas de vino de misa fueron distribuidas en la zona devastada para la misa del domingo de Pascua, indicó la prensa italiana.

El domingo, se celebrará una misa al aire libre en la escuela militar de L'Aquila, uno de los pocos edificios que se salvó del terremoto, donde el Viernes Santo tuvieron lugar los funerales de las víctimas. El presidente del Consejo italiano, el derechista Silvio Berlusconi, tiene previsto volver a L'Aquila el domingo.

Desconsolados despiden a los muertos del sismo

El pequeño féretro blanco de un niño sobre el ataúd de la madre fue una de las imágenes más desgarradoras de los funerales con los que la ciudad italiana de L’Aquila se despidió de los 290 muertos por el sismo. Una imagen multiplicada por cinco.

Cinco fueron los niños cuyos ataúdes reposaban sobre los de sus madres. Bajo un sol inclemente, miles de personas abrazaron y acariciaron los féretros donde reposaban sus seres queridos antes de que los voluntarios de la protección civil los separasen delicadamente, consolándolos. Sacerdotes, monjas, seminaristas, muchos pertenecientes a congregaciones con sede en esa región del centro de Italia, ayudaron a reconfortar a los familiares.

Un señor se arrodillaba con un bebé en los brazos ante un féretro y lo hacía tocar con la manita la madera en señal de adiós. Al lado del pequeño ramo de orquídeas depositado por las autoridades sobre cada ataúd, en el que aparecía escrito el nombre del fallecido en una hoja de papel blanco, había enorme coronas de flores enviadas por los familiares.

Miles de personas, entre ellos familiares, autoridades y socorristas, despidieron ayer Viernes Santo en el inmenso campo de la academia militar de L’Aquila a las víctimas del sismo. Leves réplicas del sismo se sintieron durante las exequias, aunque de menor intensidad que las de la noche pasada.

La ceremonia fue presidida por el cardenal Tarcisio Bertone, número dos del Vaticano, en presencia del presidente de la República, Giorgio Napolitano, y del jefe del gobierno, Silvio Berlusconi.

Ante los cerca de 200 féretros cubiertos con flores y dispuestos en cuatro filas en la plaza de armas de la academia militar, el secretario personal del Papa, monseñor Georg Gaenswein, leyó un mensaje de pésame en el cual el pontífice 'invita (...) a todos a mantener la esperanza sin caer en el desconsuelo'.

Después del rito católico oficiado por Bertone, se rezaron oraciones musulmanas, debido a que seis de los muertos profesaban la religión islámica. 'Pedimos la unidad de todos de frente a un único Dios', clamó el imán Mohammed Nur. Un centenar de muertos fueron enterrados en ceremonias privadas. 'Estas víctimas son los muertos de toda la nación', declaró Berlusconi poco antes de las exequias, visiblemente conmovido. 'Estoy trabajando sin parar desde el lunes, como una máquina. Cuando paras y piensas en el dolor, te viene un sentimiento profundo de angustia', confesó tras saludar y consolar a cientos de familiares de las víctimas.

Unas cinco mil personas dieron el desgarrador adiós a amigos y allegados, algunos de las cuales sufrieron desvanecimientos y vahídos.

'Éste es nuestro propio vía crucis', dijo la presidenta de la provincia de los Abruzos, Stefania Pezzopane, cuya sede institucional se derrumbó. Gracias a una dispensa papal, los funerales solemnes son celebrados el Viernes Santo, día en que se conmemora la pasión de Cristo, durante el cual no se ofician misas, según la tradición católica. Los aeropuertos de todo el país guardaron un minuto de silencio y esperan la reconstrucción prometida, que durará 'varios años', según advirtió Berlusconi. El jefe del gobierno italiano anunció poco antes en un programa radial que espera fondos de la Unión Europea por 400 a 500 millones de euros en tres años para las obras de reconstrucción Unos 10 mil edificios y edificaciones se derrumbaron por el terremoto. AFP

  • Italia decretó luto nacional y las banderas de todos los edificios e instituciones públicas se izaron a media asta.
  • Tras la despedida de los muertos, queda la preocupación de los cerca de 28 mil damnificados, que viven en la incertidumbre.