Nueva York saca a 300 sintecho de un barrio rico tras protesta de los vecinos

Los sintecho habían sido instalados allí como parte de un plan que reubicó a miles de personas.

Los sin hogar serán trasladados a albergues que cuentan con habitaciones privadas. EFE
Los sin hogar serán trasladados a albergues que cuentan con habitaciones privadas. EFE

Nueva York, Estados Unidos

Nueva York va a trasladar a unos 300 hombres sin hogar que habían sido alojados temporalmente en un hotel del adinerado barrio del Upper West Side, tras semanas de protestas y la amenaza de una demanda por parte de algunos vecinos.

Los sintecho habían sido instalados allí como parte de un plan que reubicó a miles de personas en su situación en hoteles de distintos barrios con el fin de impedir los contagios de coronavirus en los albergues de la ciudad, donde habitualmente los dormitorios son comunes.

En el caso del Upper West Side, la decisión se encontró con una fuerte oposición de un sector de los vecinos, que denunciaban que algunos de los hombres usaban drogas abiertamente, amenazaban a peatones o defecaban en plena calle.

Algunos residentes formaron una organización sin ánimo de lucro y contrataron a un abogado que amenazó con demandar a la ciudad.

Bastión progresista

El Upper West Side, un barrio acomodado de Manhattan, está considerado tradicionalmente como un bastión progresista y otros vecinos se mostraron muy críticos con la actuación de este grupo, al que acusaban de racismo e hipocresía.

Finalmente, el Ayuntamiento ha decidido trasladar a los alrededor de 300 hombres alojados en el hotel Lucerne, aunque no ha querido confirmar si el movimiento tiene que ver o no con la presión vecinal.

Según dijo a The New York Times Isaac McGinn, un portavoz del departamento municipal de Servicios Sociales, la presencia en el hotel se diseñó desde un principio como algo temporal y se están dando pasos similares en otros puntos.

Los sin hogar serán trasladados a albergues que cuentan con habitaciones privadas, reservados en un principio para familias, pero que ahora mismo no están llenos, dado que la moratoria de los desahucios impuesta durante la pandemia ha reducido el número de familias en busca de alojamiento.

El número de adultos solos que viven en albergues, mientras, se ha incrementado en los últimos meses por el cierre nocturno del metro y otras medidas, hasta alcanzar unos 18.000, frente a los alrededor de 15.000 previos al estallido del coronavirus. EFE

La Prensa