Bernie Sanders intervendría militarmente si China atacara a Taiwán

China considera a Taiwán como una de sus provincias y ha prometido algún día recuperar el control.

Bernie Sanders lidera las encuestas para enfrentar a Donald Trump el 3 de noviembre.
Bernie Sanders lidera las encuestas para enfrentar a Donald Trump el 3 de noviembre.

Washington.

El actual candidato favorito de las primarias demócratas estadounidenses, Bernie Sanders, intervendría militarmente contra China si Pekín atacara la isla de Taiwán, según dijo en una entrevista transmitida el domingo.

El senador socialista, que se opuso a la guerra estadounidense en Irak en 2002, declaró al programa "60 minutos" que no excluirá, si fuera elegido, intervenir militarmente en ciertas situaciones.

"Espero que sean las menos posible, pero tenemos el mejor ejército del mundo", afirmó, y detalló las situaciones en que tales intervenciones podrían tener lugar: "Amenazas contra el pueblo estadounidense, por supuesto, y amenazas contra nuestros aliados". "Creo en la OTAN", dijo el hombre de 70 años.

Cuando se le preguntó sobre la posibilidad de una intervención en reacción a un ataque militar chino contra Taiwán, el candidato respondió: "Sí, por ejemplo".

China continental y Taiwán han sido gobernados por regímenes rivales desde 1949. China considera a Taiwán como una de sus provincias y ha prometido algún día recuperar el control, por la fuerza si es necesario, especialmente si la isla declara su independencia.

"Creo que tenemos que dejar claro a los países de todo el mundo que no nos sentaremos de brazos cruzados y no permitiremos que se produzcan invasiones", agregó.

Estados Unidos rompió los lazos diplomáticos con Taipei en 1979 para reconocer a la República Popular como la única representante de China, pero sigue siendo el aliado más poderoso de Taiwán y su principal proveedor de armas.

Liderando las encuestas para enfrentar a Donald Trump el 3 de noviembre, Sanders también dijo que podría reunirse con el líder norcoreano, Kim Jong Un, con quien el actual presidente tuvo tres reuniones. "No tengo problemas para conversar con adversarios de todo el mundo".

La Prensa