Japón compra una isla por $146 millones para que EEUU realice ejercicios militares

Japón depende de Estados Unidos para garantizar su seguridad ante enemigos como Corea del Norte.

Japón le compró una isla a EEUU para que realice sus maniobras militares./
Japón le compró una isla a EEUU para que realice sus maniobras militares./

Tokio, Japón.

Japón anunció que aceptó comprar una isla deshabitada en el sureste de su costa por 146 millones de dólares para que Estados Unidos realice ejercicios militares.

En 2011, Tokio y Washington habían decidido trasladar un centro de entrenamiento para aviones de combate estadounidenses a la isla Mageshima, ubicada a 30 kilómetros al suroeste de la costa de Japón.

El portavoz del gobierno japonés Yoshihide Suga dijo que se había llegado a un acuerdo para comprar Mageshima el fin de semana "tras negociaciones entre el ministerio de Defensa y la empresa inmobiliaria que posee la mayoría de la isla".

El contrato equivale a 16,000 millones de yenes (aproximadamente 146 millones de dólares), indicó el Japan Times.

Actualmente, Estados Unidos realiza entrenamientos aéreos en Iwo Jima, a 1,200 kilómetros (750 millas) al sur de Tokio.

Washington solicitó el traslado argumentando que Iwo Jima -un campo de batalla clave durante la Segunda Guerra Mundial- está demasiado lejos de su base militar de Iwakuni, una ciudad ubicada en el oeste de Japón, donde están estacionados los aviones de combate.

Suga dijo que prevé construir una instalación para practicar aterrizajes "en una fecha cercana", pero que no dará más detalles hasta que la adquisición de la isla esté terminada.

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En las últimas décadas las fuerzas armadas japonesas se han limitado a la autodefensa y el país depende fuertemente de los EEUU dentro del marco de una alianza bilateral de seguridad.

El presidente Donald Trump insistió en reiteradas ocasiones que Japón y otros aliados de Estados Uunidos deberían contribuir más a los costos de su propria defensa.

Algunos residentes de las islas cercanas a Mageshima expresaron su preocupación por el ruido que podría generar la base aérea.