Masacre en San Diego: Tres menores y dos adultos mueren en tiroteo

Los fallecidos serían todos miembros de una familia, dijo preliminarmente la Policía.

Foto publicada en twitter de las afueras de la vivienda donde ocurrió la tragedia.
Foto publicada en twitter de las afueras de la vivienda donde ocurrió la tragedia.

California, Estados Unidos.

Un hecho sangriento dejó cinco personas muertas este sábado por la mañana en San Diego, California, Estados Unidos, informó la cadena de noticias Telemundo.

La masacre tuvo lugar en una vivienda de la zona de Paradise Hills, según reportaron medios locales.

Los primeros informes detallan que los muertos serían todos miembros de una familia y entre las víctimas hay tres menores de edad de 9, 5 y 3 años respectivamente (todos varones), mientras que el resto eran dos adultos (un hombre de 31 años y una mujer de 29).

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Luego que la Policía recibiera una llamada de emergencia, proveniente de la casa donde sucedió la tragedia, estos llegaron al lugar y tocaron a la puerta sin recibir respuesta. Luego se trasladaron a la parte trasera de la vivienda y alcanzaron a ver un menor tirado en el suelo en un charco de sangre, detalló la emisora local KNSD.

El agente que respondió la llamada, dijo que en el fondo se escuchaban fuertes discusiones mientras una persona hacía el llamado de auxilio.

Rompieron una de las ventanas del lugar y observaron en la escena al resto de personas fallecidas.

Otro menor, de 11 años, que resultó herido se encuentra en el hospital de la zona recibiendo tratamiendo médico y fue sometido a una cirugía.

Hasta el momento se desconoce los nombres de los ahora occisos y sus nacionalidades.

Investigación

La Policía de San Diego afirmó que ya comenzaron las investigaciones para dar con el verdadero responsable de la masacre. Entre las hipótesis está que uno de los muertos fue el causante de la misma, reveló el periódico digital The San Diego Unión-Tribune.

"Se cree que el sospechoso se encuentra entre los muertos", dijo el teniente de homicidios Matt Dobbs.

Mientras los oficiales se dirigían a la casa, un miembro de la familia que vive al lado llamó al 911 e informó haber escuchado discusiones y lo que sonó como un disparo de pistola de clavos, dijo Dobbs.

"No estaba claro si el presunto tirador murió por una herida autoinfligida".

"Simplemente vivían la vida del niño en el exterior, pero quién sabe lo que sucede a puerta cerrada", dijo Gabriel Durazo, de 36 años, al medio antes mencionado.