El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, afirmó hoy que si el Congreso hondureño lo restituye en el poder unilateralmente, sin un acuerdo previo, sería un acto 'ilegal' por parte del poder Legislativo.
'Si esa decisión (de restituirle el poder) es tomada de forma unilateral por el Congreso, ella no tendría ninguna legalidad. El Congreso no tiene autoridad para discutir un acuerdo que caducó', comentó Zelaya en diálogo con el portal brasileño UOL.
Zelaya explicó que el Congreso sólo podría decidir 'alguna cosa' en caso de consolidarse el acuerdo Tegucigalpa-San José pero, según él, el convenio 'se rompió y es extemporáneo. Ya no tiene ninguna legalidad. Está sin valor, sin efecto, pues caducó por forma y tiempo'.
Zelaya, derrocado el pasado 28 junio y expulsado después del país, se encuentra alojado desde septiembre pasado en la embajada brasileña en Tegucigalpa, después de retornar a Honduras.
En octubre, Zelaya y el presidente interino, Roberto Micheletti, firmaron el acuerdo Tegucigalpa-San José para la formación de un Gobierno de unidad y legitimar las elecciones del 29 de noviembre. En este acuerdo también se estableció que el Congreso hondureño decidiría sobre la restitución en el poder del mandatario depuesto.
El pasado 6 de noviembre, Zelaya, declaró 'fracasado' el Acuerdo Tegucigalpa-San José ante la conformación del mandatario Roberto Micheletti, de un autodenominado Gobierno de Unidad y Reconciliación sin su presencia.
En la entrevista, el mandatario depuesto reiteró también que impugnará ante la Organización de Estados Americanos, OEA, las elecciones que se realizarán el próximo domingo en el país centroamericano.
'Vamos a impugnar esas elecciones. cuando hay una ruptura del orden jurídico, del orden constitucional, por un golpe de Estado, bajo esa misma condición no se puede legalizar ningún proceso', destacó.
Según el gobernante derrocado, 'todo lo que es hecho constituye un efecto de nulidad. Por esa razón, si una dictadura tutela, dirige, coordina una elección, ella se torna ilegal', comentó Zelaya sobre los comicios que se realizarán el próximo domingo a pesar del embate político.
Para Zelaya, la realización de las elecciones en la actual crisis, 'es un antecedente que nunca había sido practicado en América Latina, que ya vivió unos ochenta golpes de Estado, pero que desembocaron en una nueva Constitución'.
Ese tipo de resolución de conflictos políticos, agregó, derivaron 'un pacto social para una nueva Constitución, no en una convocatoria espuria de elecciones bajo la dirección de una dictadura, sin observadores internacionales, sin OEA, sin las Naciones Unidas'.
En su diálogo con el medio brasileño, Zelaya acusó a Estados Unidos de 'no solamente estar apoyando las elecciones', sino también de apoyar 'a un régimen de facto'. 'Están apoyando a la dictadura, están apoyando al régimen golpista', indicó.
Manifestó de otro lado que permanecerá en la embajada brasileña 'hasta que Brasil lo permita' y reconoció que a pesar de 'disminuir los ataques' a la sede diplomática, los 'controles' a las comidas y las comunicaciones continúan por parte del Ejército hondureño.