En su discurso de 17 minutos con 54 segundos en la 79.ª Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), la presidenta Xiomara Castro afirmó que la globalización ha fracasado en su objetivo de llevar prosperidad a los pueblos, destacando que ha resultado en la concentración de riquezas en los países más ricos y las élites, mientras la clase trabajadora es relegada y obligada a migrar y sobrevivir.
Castro criticó el capitalismo global por ser el principal destructor de los recursos naturales y opresor de las condiciones de vida de la humanidad, y señaló que las políticas de los organismos financieros internacionales solo agravan la pobreza y la dependencia de las naciones.
Castro también denunció que las políticas neoliberales privatizadoras continúan deteriorando el acceso a servicios básicos como salud y educación, y que los tratados de libre comercio impuestos vulneran la soberanía de los países y dificultan la competencia justa para sus productores, encareciendo el costo de vida.
En su discurso exigió el fin del genocidio contra el pueblo palestino y lamentó las más de 40,000 muertes inocentes causadas por bombardeos, abogando por el cese inmediato de los ataques en el Líbano para evitar que se convierta en otra Franja de Gaza.
Denuncia golpe de Estado
La presidenta señaló que el pueblo hondureño ha “resistido la opresión, la explotación y la violencia estructural impuesta por siglos” y que su Gobierno es amenazado por “las mismas fuerzas del capital” que hace 15 años derrocaron a su esposo, asesor y expresidente Manuel Zelaya.
“Esta nueva conspiración la denuncié en las calles en masivas concentraciones del pueblo este 14 y 15 de septiembre, día de nuestra independencia”.
“Me amenazan porque he impulsado cambios estructurales del modelo económico y he denunciado el injusto régimen tributario que perpetúa desigualdades, alimenta a los poderosos y explota a los pobres”, enfatizó.
Previamente se había anunciado que hablaría de justicia financiera y soberanía de los pueblos, algo que señaló en su participación. “Nuestra soberanía es base fundamental y principio indeclinable de las relaciones internacionales, pero en Honduras continúan imponiéndose prácticas coloniales, injerencia, dominio económico, mediático y político”.
Castro indicó que su gobierno decidió retirarse del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) del Banco Mundial (BM), ya que este representa “un esquema injusto de arbitraje” en el que prevalecen los intereses privados por encima de los de los Estados. Habló de las obras y logros bajo su mandato en áreas económicas, sociales, educativas y de otras índoles. Alzó la voz ante el asesinato el 14 de septiembre del ambientalista hondureño Juan López.
Para el analista Olban Valladares, el discurso de Castro fue “vacío” y su participación “un gasto innecesario” para el país.