Los estadounidenses reaccionaron el jueves con asombro e indignación al ver el video en que el autor de la masacre de Virginia Tech lanza una diatriba incoherente, mientras surgía una controversia sobre la decisión del canal NBC de transmitir las imágenes.
Entre el primero y el segundo tiroteo que perpetró, el estudiante de origen surcoreano Cho Seung-Hui envió por correo un paquete al noticiero de la televisora NBC, el cual contenía imágenes de él empuñando armas y pronunciando una arenga furiosa y llena de obscenidades sobre los ricos 'consentidos' y sus 'necesidades hedonistas'.
Cho intentó también vincular su matanza con una anterior muy famosa, la ocurrida en el colegio secundario de Columbine, pues en su mensaje aludió a 'mártires como Eric y Dylan', los adolescentes responsables por esa masacre.
En el programa periodístico 'Today', de la red NBC, su anfitriona, Meredith Vieira, dijo que la decisión de divulgar la información 'no fue tomada a la ligera'. Algunos familiares de las víctimas cancelaron sus planes de hablar con NBC debido a que se sintieron indignados de la propalación de las imágenes y del mensaje de Cho, reconoció Vieira.
Tanto el video casero como las fotos de Cho apuntando con sus armas de fuego a las cámaras en el remedo de un afiche de película de acción, fueron enviados a la emisora NBC en la mañana de la matanza en la universidad Virginia Tech.
El paquete, que llegó a la sede de la NBC en Nueva York dos días después que Cho mató a 32 personas y se suicidó en la mayor matanza con armas cortas perpetrada por una sola persona en la historia moderna de Estados Unidos, llevaba un matasellos que indicaba que había sido enviado desde una oficina de correos en Virginia a las 9.01 del lunes, una hora y 45 minutos después que Cho abrió fuego por primera vez.
Eso explicaría uno de los mayores misterios de la masacre: dónde estaba el pistolero y qué hizo durante el lapso de dos horas entre los primeros disparos, en un edificio de alojamiento, y el segundo, en un edificio de aulas.
'Sus Mercedes no les bastaban, consentidos', dice, aparentemente leyendo un texto. 'Sus collares de oro no eran suficientes, presumidos. Sus fondos en el banco no les bastaban. Su vodka y su coñac no les bastaban. Nada era suficiente para satisfacer sus necesidades hedonistas. Tenían de todo'.
En algunas fotos, Cho aparece sonriendo. En otras sostiene una pistola en cada mano, y en otra blande un martillo.
Los detalles que surgieron el miércoles —que Cho había sido acusado de acechar a dos alumnas y que fue trasladado a una instalación de salud mental debido a que se temía que se suicidara— incrementaron la creciente lista de señales de advertencia que aparecieron con bastante anticipación al día en que el joven causó la matanza.
Entre otras cosas, los escritos desequilibrados y llenos de violencia de Cho, y su actitud hosca y con la mirada huidiza habían preocupado tanto a los profesores y estudiantes que fue retirado de una clase de inglés y en repetidas ocasiones se le insistió que debía recibir ayuda psicológica.
El joven había sido llevado a una clínica psiquiátrica en el 2005, pero nunca fue acusado formalmente del acecho a las jóvenes, informó el miércoles la policía.
La policía descontenta por la emisión del mensaje del asesino del campus
La policía lamentó este jueves la difusión masiva del video con testimonios enviado a la NBC por el asesino de Virginia Tech, que fuera puesto al aire.
'Me decepcionó la decisión editorial de emitir estas imágenes perturbadoras', dijo Steven Flaherty, superintendente de la policía de Virginia, subrayando que hasta hace poco, solamente los profesionales asignados al caso habrían visto esas imágenes.
'Lamento que todos ustedes hayan sido expuestos a esas imágenes', dijo.
Este miércoles, la cadena norteamericana NBC recibió un paquete conteniendo mensajes multimedia enviados por Cho Seung-Hui, un estudiante de Virginia Tech que mató al menos 30 personas y se autoeliminó en un sangriento tiroteo este lunes.
Luego de informar a la policía, NBC emitió más tarde el material, asegurándose de que la perturbadora diatriba de Cho fuera mostrada en todos los informativos del país.
El asesino de Virginia Tech era inteligente y tranquilo, según su abuelo
El surcoreano autor de la matanza de la universidad Virginia Tech era un muchacho tranquilo e inteligente pero cuyos silencios 'preocupaban a sus padres', relató el jueves su abuelo citado por la agencia surcoreana Yonhap.
El anciano de 82 años y que sólo fue identificado como Kim, dijo haber visto por última vez a Cho Seung-Hui en 1992, antes que la familia emigrase a Estados Unidos.
Cho Seung-Hui, que en ese entonces sólo tenía 7 años, era inteligente y tranquilo, recordó Kim, que se declaró abatido cuando supo que su nieto era el autor de la matanza que costó la vida a unas treinta personas en el campus de Virgina Tech en Estados Unidos.
'Cuando llamaba por teléfono a mi hija, una o dos veces por año, le preguntaba regularmente: '¿Cómo está Seung Hui?' y ella me respondía 'Seung-Hui está bien'. ¿Cómo pudo hacer eso? ... Es como un trueno en medio de un cielo claro', agregó el abuelo que vive en los suburbios de Seúl.
Un ex casero de la familia Cho también recordó que Seung-Hui era un muchacho 'muy tranquilo y bien educado'. La nacionalidad del asesino provocó asombro y vergüenza en Corea del Sur, donde las autoridades temen que haya represalias contra sus ciudadanos en Estados Unidos.
Nota del día
Me “dejaron una sola opción”, escribió a la NBC
Cho excusa matanza en carta
El asesino de 32 personas el lunes en la Universidad Virginia Tech dijo estar “arrinconado” por quienes le “dejaron una sola opción” y “ahora tienen las manos manchadas de sangre” en un video casero grabado antes de la masacre y divulgado ayer.
“Había cien mil millones de opciones y maneras que hubieran evitado lo que pasó hoy”, señaló Cho Seung-Hui en una de las 29 cintas de video que envió a NBC, junto a escritos y fotos suyas, desde Blacksburg, donde se encuentra la Universidad Virginia Tech.
“Pero ustedes decidieron derramar mi sangre. Ustedes me arrinconaron y me dejaron una sola opción. Ahora tienen sus manos manchadas de sangre para el resto de sus vidas”, acusó el joven de 23 años, quien se suicidó en Norris Hall, el edificio del recinto universitario donde sucedió la tragedia.
El joven surcoreano despachó el paquete con las cartas, 29 fotos de sí mismo y 23 cintas de video a la televisora estadounidense NBC en Nueva York la misma mañana en que perpetró la matanza, a la hora 9:01 am, según el sello postal.
En una de las fotos difundidas ayer por la cadena NBC, Cho Seung-Hui aparece blandiendo sendas armas de fuego en sus manos en los brazos, y vestido con mitones negros y una gorra de béisbol.
Paquete
“El texto es difícil de seguir, es un poco divagante”, declaró el presidente de NBC, Steve Capus, a quien el paquete fue dirigido. “En un momento hace una vaga referencia a la masacre y dice ‘Esto no tendría que haber sucedido’”.
“Habla de odio”, señaló Capus. Es un texto “perturbador, cargado de furia y de palabras obscenas”, agregó.
El presentador de NBC Brian Williams describió el contenido del paquete como “un extenso manifiesto multimedia”, señala el comunicado de la cadena en su sitio en internet, en el cual describe la grabación doméstica de una “larga diatriba” del joven surcoreano.
Una fuente de la televisora había descrito el envío a la AFP como “un paquete normal” que llegó por correo desde Blacksburg, en Virginia, donde se ubica la universidad, hasta las oficinas de la NBC. “Inicialmente no sabían qué hacer con él, dijo la fuente.
“Alguien lo abrió. Traía una carta y una cinta de video. Observaron el sello postal y tenía estampada la hora 9.01 am”, añadió. Es decir, que habría sido enviado entre los dos ataques contra la universidad ese día; el primero que ocurrió a aproximadamente las siete de la mañana del lunes, que provocó la muerte de dos personas y el segundo, que sucedió dos horas después, y dejó 30 muertos.
Investigaciones
El portavoz policial Flaherty dijo ayer en una conferencia de prensa que el material enviado a la cadena de televisión fue entregado al FBI, sin dar demasiados detalles sobre el contenido del paquete.
“Esto podría ser un nuevo componente crítico en esta investigación, estamos en el proceso de analizar y definir el valor que pueda tener”, dijo Flaherty.
Estudiante hondureño narra su aprendizaje después de la masacre
San Pedro Sula. “Me siento privilegiado de estar vivo”, dijo Francisco José Cubas Suazo, estudiante hondureño del primer año del doctorado en ingeniería civil de Virginia Tech.
“Estaba a 20 minutos del lugar donde fue la segunda masacre.
Estoy conmocionado, pero tengo la oportunidad de contar mi experiencia, aunque sea aislada”, expresó ayer el alumno de este importante centro educativo en exclusiva para Diario LA PRENSA.
El compatriota nacido en Tegucigalpa estudió ingeniería civil en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. En 2004 viajó a Estados Unidos para realizar sus estudios de maestría y este año comenzó a cursar un doctorado en la misma carrera. “Creo que pudo haber pasado en cualquier universidad”.
Cubas señaló que minutos después de la masacre lo primero que hizo fue comunicarse con sus familiares en Tegucigalpa. El impacto de esta tragedia ha atraído la atención de la opinión pública mundial hacia la seguridad en los centros de educación superior y la venta de armas.
Cubas afirmó haber aprendido la lección de estar alerta en cualquier parte, “no hay que caer en el exceso de confianza, sólo porque estamos en una ciudad o un país seguro”.
“Seguiré en la universidad porque firmé un contrato, pero si no garantizan la seguridad pensaré en buscar otras alternativas”, finalizó.
Interrogantes
Cuestionan la permanencia del surcoreano en el campus
Funcionarios de la Universidad Virginia Tech fueron severamente cuestionados por haber permitido que Cho Seung-Hui permaneciera pese en ella tras saber que era alguien conflictivo y de las repetidas quejas de compañeros y profesores.
Tenía antecedentes de haber molestado a varias mujeres
Wendell Finchum, jefe de la policía de Virginia Tech, manifestó que en noviembre y diciembre de 2005 recibieron advertencias de estudiantes mujeres acerca de Cho. Las acosaba y les enviaba “mensajes perturbadores”.
Otros datos
Vendedor de arma
El dueño de la tienda donde Cho Seung-hui compró una de las pistolas que utilizó en el tiroteo del lunes en la Universidad Virginia Tech dijo que se sentía atónito por la tragedia, pero no responsable.
Falsa alarma
El campus de Virginia Tech estuvo brevemente agitado ayer por una nueva alerta, infundada, según comprobó la policía al irrumpir con perros en el edificio administrativo de la universidad.