El ministro de Educación, Alejandro Ventura, anunció ayer que girará instrucciones a las 18 direcciones departamentales para que se investigue la existencia de pagos indebidos a docentes.
Los nueve informes del Tribunal Superior de Cuentas, TSC, que evidencian irregularidades en el sistema de pago a maestros y que permanecen engavetados en la Secretaría de Educación serán considerados.
El TSC elaboró entre 2007 y 2009 un total de nueve informes que ponen al descubierto un “desastre” en el sistema de pago a maestros que le ha causado al Estado hondureño la pérdida de más de 1,300 millones de lempiras.
Los documentos, titulados “Auditoría de puestos y salarios del recurso humano docente del sistema educativo nacional”, ponen al descubierto la aplicación de una serie de pagos indebidos por concepto de hora clase, calificación académica, antigüedad y zonaje a maestros en el país.
Sistema
“Para sanear el sistema educativo en base a las denuncias que hay de parte del Tribunal Superior de Cuentas nosotros vamos a girar instrucciones a todos los 18 directores departamentales para que ellos procedan a realizar las investigaciones correspondientes porque nosotros no estamos de acuerdo en que se le paguen algunos colaterales a maestros si no tienen los requisitos”, manifestó el titular de Educación.
Según uno de los informes, en el sistema educativo hay maestros que reciben el beneficio del colateral de zona de trabajo (frontera) sin estar prestando servicios en los departamentos que tienen línea fronteriza en el país.
Este tipo de irregularidad le ha causado al Estado la pérdida de 89.9 millones de lempiras, dice el informe del TSC.
Otro de los documentos señala que existen decenas de profesores que reciben el beneficio de la calificación académica sin haber presentado documento alguno que acredite el grado superior.
Se comprobó que hay maestros que reciben el pago de dos y hasta tres calificaciones académicas por tener igual número de plazas, pese a que el beneficio es al título y no a la plaza.
El informe señala que de junio de 2003 a junio de 2008 el Estado perdió 492 millones de lempiras por el pago indebido de la calificación académica.
“No se le puede pagar calificación académica a un maestro si no es titulado, si no tiene título no puede gozar de eso”, advirtió Ventura.