El presidente colombiano, Alvaró Uribe, ordenó ayer el rescate militar de los secuestrados en poder la guerrilla de las Farc y suspendió los contactos para negociar su liberación, en reacción al atentado del jueves con coche bomba en el corazón del más importante complejo militar del país.
El único camino que queda es el del rescate militar y policivo de los secuestrados”, dijo en tono enérgico el mandatario, que para su discurso se ubicó al lado de los restos del coche bomba que dejó a cinco militares y 16 estudiantes universitarios heridos, y cuya autoría Uribe atribuyó a las Farc.
No vamos a permitir que nuestra buena voluntad para el acuerdo humanitario siga siendo objeto de la farsa de las Farc, que trafica con el dolor de los secuestrados en busca de una zona de despeje para recuperar su capacidad terrorista”, agregó.
El presidente Alvaro Uribe anunció que “revocaba” la autorización dada a los facilitadores que buscaban abrir las negociaciones con las Farc para el canje, puntualizando que esa decisión se mantendrá “mientras las Farc persista en acciones terroristas”.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, la guerrilla más antigua y militarmente poderosa del país, con unos 17 mil combatientes, ha propuesto el canje de 58 de sus rehenes por rebeldes encarcelados, incluidos dos extraditados a Estados Unidos.
Respaldo
Desde París, comités de apoyo para la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt pidieron a Uribe que “entre en razón” y “dé marcha atrás” en su intención de lanzar una operación de rescate de los secuestrados Otros familiares de los secuestrados reaccionaron en similares términos, declarándose “muy preocupados” por el futuro de sus seres queridos y desconsolados con la decisión del mandatario.
No Violencia
La vocera de la asociación de los militares y policías secuestrados, Marleny Orjuela, dijo: “no aceptamos el rescate a sangre y fuego de nuestros hijos y familiares porque eso es igual a la muerte”.
La sorpresiva decisión de Uribe rompió la esperanza de los familiares y algunos sectores sociales y políticos del país, que habían alimentado en las últimas semanas la posibilidad de un pronto canje sobre la base de las últimas declaraciones cruzadas en tal sentido entre el gobierno y las Farc.
Esa esperanza empezó a surgir el pasado 2 de octubre, cuando Uribe anunció que había autorizado al Alto Comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, a “buscar con las Farc un acuerdo de condiciones propicias para una eventual zona de encuentro”.
Las angustiadas familias de los rehenes secuestrados preocupan la seguridad por éstos.
De ahí en adelante surgió un pulso entre el gobierno y el grupo guerrillero por las condiciones militares que regirían la zona de la negociación.
Las Farc insistían en acudir armadas a las tratativas, mientras que Uribe rechazaba esa pretensión.
El estallido del coche bomba, en el pleno corazón del custodiado
complejo militar en el que se encuentra la universidad militar Nueva Granada, para estudiantes civiles localizado al norte de Bogotá, abortó el incipiente proceso hacia el canje.
Aunque las Farc no han reaccionado a la acusación de Uribe y su decisión de cerrar los acercamientos.
Uribe “condena a muerte” a cautivos: Yolanda Pulecio
La madre de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, rehén de la guerrilla de las Farc, dijo ayer que la decisión del presidente colombiano Alvaro Uribe de buscar el rescate militar de los secuestrados, es “una condena a muerte”.
Esto es condenar a muerte a los secuestrados”, declaró a la AFP Pulecio, quién acusó a Uribe de “romper el compromiso de Estado que, afirmó, había asumido con Francia, España y Suiza”, países que venían desarrollando una tarea de facilitación para alcanzar el canje Pulecio además calificó de “explosivas” las declaraciones del mandatario, de las que dijo son “peor que una bomba”, y consideró que las palabras de Uribe fueron “irreflexivas”.
El único camino que queda es el rescate militar de los secuestrados. No puede seguir la farsa del intercambio humanitario como lo han planteado las Farc.
Claves
Personalidades
En poder de la guerrilla permanecen 62 personalidades políticas, militares, policiales y tres estadounidenses que trabajaban en Colombia.
Rebeldes
La guerilla del Farc quería realizar el canje de rehenes secuestrados por 500 guerrilleros presos en las cárceles colombianas.
Ex candidata
Ingrid Betancourt, la ex candidata presidencial secuestrada en febrero del 2002, cumplió mil 700 días cautiva.